Kosovo. Militares de la OTAN en la ciudad de Mitrovica

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Otr-press Istok
La ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció ayer en su primera visita a las tropas desplegadas en la localidad kosovar de Istok el repliegue de todo el contingente español de forma escalonada, en coordinación con los miembros de la OTAN y "antes de que finalice el verano" por considerar que su misión en el territorio balcánico, que el 17 de febrero de 2008 declaró su independencia, está ahora "cumplida".

"La misión está cumplida, es hora de volver a casa", proclamó la responsable política de las Fuerzas Armadas ante los soldados, suboficiales y oficiales alineados en una sala auditorio de Base España para escuchar su primer discurso.

Tras recordar los tiempos en que Slobodan Milosevic impuso la represión étnica en este territorio balcánico, Chacón aseguró que los objetivos del despliegue militar español, que comenzó en 1999 tras los bombardeos de marzo la OTAN y que se ha cobrado la vida de nueve militares españoles, "están cumplidos". "Diez años después", aseguró, ha llegado el momento de poner fin a la misión.

Chacón transmitió su "enhorabuena" a todos los militares presentes y a los que han cumplido su labor en este territorio balcánico, más de 22.000, reconoció su "gran trabajo" por "la prosperidad, la paz y el progreso" en Kosovo, a favor de la convivencia, el respeto multicultural y étnico y pidió un tanto emocionada a todos los presentes que gritaran: "Vivan las tropas españolas, viva España y viva el Rey".
Ante la atenta mirada de oficiales, suboficiales y soldados, algunos de ellos francamente sorprendidos por el anuncio de que podrían ser los últimos militares españoles en Kosovo, la ministra explicó que la retirada se realizará de modo progresivo "en coordinación con los aliados" y "antes de que finalice el verano".
Uno de los militares formados para el discurso aprovechó el término del mismo para consultar a la prensa si conocía previamente el anuncio de la ministra. "*Vosotros los sabías?. Nosotros no sabíamos nada", aseguró, mostrando su extrañeza y asombro por el anuncio de la ministra.

Fuentes del Ministerio de Defensa aseguraron que Chacón ha comunicado ayer mismo el repliegue a todos los portavoces de los grupos parlamentarios en las Comisiones de Defensa del Senado y el Congreso y les ha transmitido que hoy solicitará comparecer en el Congreso para solicitar autorización para la retirada, la segunda ordenada por el Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero después de hacer regresar a los militares destacados en Irak en 2004.

Chacón realizó el anuncio del repliegue escalonado y coordinado en su primera visita a Kosovo, en la que decidió aterrizar en la Base Aérea de Djakovica, situada al noroeste del territorio balcánico, en lugar de hacerlo en la capital, Prístina. La elección de ese punto de destino inicial -todos los ministros anteriores llegaron a Prístina-- dejó prácticamente descartada la posibilidad de que el Gobierno soberanista kosovar de Hashim Thaci pudiera recibir a la ministra de Defensa a pie de pista por la distancia aérea y terrestre que separan ambos puntos geográficos y porque su llegada era por sorpresa.

Tras tomar tierra en Djakovica, donde le recibió el general italiano que manda dicho acuertelamiento, Chacón se desplazó en helicóptero hasta Base España en Istok con parte de su delegación. El resto de miembros del Ministerio de Defensa que le acompañaron en su viaje tuvieron que realizar el trayecto en autobús y llegaron a la base española en el momento de su discurso, tras el paso de revista y el homenaje a los que dieron su vida por España.

El anuncio español de retirar sus tropas de Kosovo se produce diez días después de que Zapatero recibiera a su homólogo serbio, Boris Tadic, y le asegurara que España no reconocería la independencia de Kosovo. Chacón se reunió ese mismo día con su colega serbio y ambos firmaron un memorando en materia de Defensa.
Chacón apuntó la voluntad española en su última intervención ante los aliados en la reunión informal de Defensa de Cracovia. En aquella cita, fue el primer titular de Defensa español que abogó por pasar a la siguiente fase de la misión de la OTAN, la de disuasión, que implica una retirada de fuerzas militares.

El PP dice que es un nuevo desencuentro con la Alianza
El secretario de Relaciones Internacionales del Partido Popular, Jorge Moragas, subrayó ayer que la retirada de las tropas de Kosovo, después de 10 años de presencia en la zona, produce un "nuevo desencuentro en la escena internacional del Gobierno de (José Luis Rodríguez) Zapatero con la Alianza Atlántica (OTAN).
Moragas explicó en declaraciones a la agencia Europa Press que "hoy jueves, día del Padre" fueron informados desde Kosovo por la ministra de Defensa, Carmen Chacón, --de cuyo viaje se enteró el PP el miércoles por la tarde-- quien por teléfono les manifestó su agradecimiento por "el sentido de Estado mostrado por el PP en este asunto desde hace ya tiempo".

Además, indicó que la titular de Defensa les señaló que la decisión había sido acordada con los aliados de la OTAN, pero Moragas, "a la luz de las declaraciones" del secretario del organismo multilateral, opinó que al PP le hubiera gustado que el Gobierno "hubiese acordado correctamente" con los aliados "el precipitado repliegue español".

"Las declaraciones del secretario general de la OTAN indican que se ha producido un nuevo desencuentro en la escena internacional del Gobierno de Zapatero con la Alianza Atlántica", sentenció Moragas, al tiempo que se preguntó "qué opinará el presidente estadounidense (Barack) Obama" sobre la decisión de su homólogo español y si la interpretará "en clave de 'Alianza de Civilizaciones'".
Asimismo, el secretario de relaciones internacionales del PP destacó que Zapatero no ha informado "directamente" al líder de la oposición, Mariano Rajoy, de esta decisión aunque confió en que el repliegue de las tropas contribuya a mejorar la seguridad" de los soldados españoles en Afganistán.

Finalmente, deseó que la retirada de Kosovo "empuje de una vez por todas" al presidente del Gobierno a cambiar la filosofía que traslada a los soldados que están en el Exterior. "Hasta que no se diga lo contrario, es un mensaje inaceptable para nuestros soldados: es mejor morir que matar, como dijo el entonces ministro de Defensa José Bono y hoy presidente del Congreso de los Diputados", apostilló.