Mas. El presidente promete firmeza para defender el catalán - Archivo

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El Govern presentará hoysu recurso contra el auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obliga a que el castellano sea lengua vehicular como el catalán, mientras la izquierda catalana instó a CiU a romper con el PP.

A escasos dos meses de que empiece la campaña de las elecciones generales del 20 de noviembre, la polémica en torno a este auto centró el debate en el arranque del nuevo curso político en Cataluña, marcado también por la puntualización hecha por el TSJC, en el sentido de que sí se podría modificar el modelo de inmersión.

Durante todo el fin de semana, las principales caras visibles de la Generalitat se manifestaron de manera tajante en defensa del actual modelo de inmersión lingüística de Cataluña.

Paralelamente, los servicios jurídicos de la Generalitat han ido preparando un recurso contra el auto del TSJC, que se analizará en la reunión de hoy del Govern, según explicaron a Efe fuentes del ejecutivo catalán.

El Govern que preside Artur Mas quiere dar especial solemnidad al posicionamiento político que emitirá en su reunión de hoy y que irá acompañada de la presentación de su recurso jurídico contra lo que considera un ataque frontal contra el catalán en las escuelas.

Después de que el domingo el propio presidente de la Generalitat prometiera "firmeza" en defensa de la lengua catalana, ayer fue la consellera de Educación, Irene Rigau, quien tomó la palabra.

Rigau dijo estar dispuesta a mantener el actual sistema educativo, aunque ello le cueste incluso la inhabilitación: "Si por el modelo lingüístico he de dejar la política, lo haré".

Por su parte, el portavoz del Govern, Francesc Homs, declaró"innegociable" el modelo lingüístico en las aulas catalanas, pese a la decisión adoptada por el TSJC.

Asimismo, el secretario general adjunto de CDC, Oriol Pujol, sugirió que el auto del TSJC y la reforma de la Constitución forman parte de una acción coordinada por PP y PSOE.

Para el gobierno de la Generalitat, el modelo de inmersión lingüística es intocable, es una de las líneas rojas que no está dispuesto a traspasar, y podría bloquear una hipotética colaboración futura con el PP si desde las filas populares se mantiene la misma postura que hasta ahora.

El propio presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró ayer que sería "dramático" que algún dirigente político "fuera partidario de incumplir la ley" y consideró que el catalán y el castellano "pueden convivir en libertad".

Además, el PP catalán exigió al Govern que cambie el modelo lingüístico y acusó al ejecutivo de Artur Mas de aprovechar la polémica para "azuzar el fuego" y simular un "ataque contra Cataluña y contra el catalán".

Por su parte, el portavoz del PSC, Miquel Iceta, ofreció su colaboración al Govern para defender el sistema de inmersión, si bien pidió a CiU que renuncie a pactar con el PP para ser creíble en esta materia.

"El PP es adversario de determinadas cosas que para nosotros son centrales y CiU, por conveniencia, esconde la cabeza bajo el ala", lamentó Iceta.

La portavoz de ICV-EUiA en el Parlament, Dolors Camats, instó a CiU a elegir entre la cohesión social que se ha logrado gracias al sistema de inmersión lingüística en la educación catalana y el PP.

Aún más contundente fue el portavoz de ERC, Ignasi Llorente, que emplazó a CiU a "romper relaciones" con el PP por sus reiteradas "agresiones" a la lengua catalana.

Solidaritat Catalana per la Independència pidió al Govern que no acate el auto del TSJC, porque "pone en peligro" la inmersión lingüística, y ofreció su apoyo al Govern si lidera una "dinámica de desobediencia civil" y está dispuesto a asumir incluso responsabilidades penales.