Warwick. Tiene varios chips instalados en su cuerpo - University of Reading

Kevin Warwick, catedrático de cibernética en la Universidad de Reading (Reino Unido), es un "cíborg" que ha tenido implantes electrónicos en su propio cuerpo, y que opina que la forma actual de comunicarse es "patética" y en un futuro se logrará una comunicación "cerebro a cerebro", sin usar el lenguaje.

Este investigador británico, invitado a dar una conferencia en España por la Obra Social "la Caixa", hizo su primer experimento cíborg (ser formado por materia viva y dispositivos electrónicos) en 1998, cuando introdujo durante nueve días un transmisor en su brazo izquierdo, lo que permitió, entre otros, conocer su ubicación.
En 2002 dio un paso más y se implantó otro dispositivo, esta vez con cien electrodos, capaz de comunicar su sistema nervioso a un ordenador que registraba señales emitidas por su cerebro.

Con esto logró, recuerda Warwick en una entrevista con la Agencia Efe, controlar desde una universidad de Nueva York una mano robótica instalada en Gran Bretaña (cuando él movía la mano, las señales emitidas por su cerebro eran capaces de controlar la mano robótica).
"Sentí incluso la sensación que recibía de esa mano mecánica al coger algo", asegura este científico.

Más tarde, en una extensión de esta investigación, Warwick instaló a su mujer otro chip con el objetivo de crear una especie de 'telepatía', para lograr una comunicación a través del pensamiento.
Este experimento, subraya, fue un éxito, ya que se consiguió una comunicación electrónica entre dos sistemas nerviosos, eso sí, básica, de manera telegráfica: "fue un intercambio se sensaciones".

Estos experimentos, que podrían tener implicaciones positivas por ejemplo para personas con paraplejia, son "extraordinarios".