Jerusalén. Familiares de víctimas protestan contra el acuerdo - Reuters

El Gobierno israelí aprobó ayer la liberación de 104 presos palestinos que cumplen condena en cárceles israelíes desde antes de los Acuerdos de Oslo (1993), lo que permite la reanudación mañana martes de las negociaciones de paz con una reunión preliminar en Washington.

El anuncio de la puesta en libertad de los presos, aprobada ayer en consejo de ministros por escasa mayoría, acabó con las reticencias de la parte palestina, que decide así acudir al encuentro en EE.UU., el primero que celebrarán las partes desde 2010, informó a Efe una fuente palestina próxima a las conversaciones.

La excarcelación, que comenzará dentro de unas dos semanas, obtuvo 13 votos a favor, siete en contra y dos abstenciones.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, solo logró sacarla adelante tras llamar intensamente a sus ministros más duros. La apoyaron al completo los ministros de partidos centristas (Yesh Atid y Hatnuá) y la mitad de los del derechista Likud, que preside Netanyahu.

En la derecha más extrema, Israel Beitenu votó dividido y los tres ministros de Habait Hayehudí se opusieron.

"Este momento no es fácil para mí, ni para los ministros del Gobierno y desde luego no es fácil para las familias de las víctimas, a las que de veras entiendo", dijo Netanyahu al defender la medida, que de momento deja fuera a catorce reclusos palestinos con ciudadanía israelí.

Netanyahu insistió en que "hay momentos en los que hay que tomar decisiones difíciles por el bien del Estado y este es uno de ellos" porque "la reanudación del proceso de paz en estos momentos es importante para Israel".

La reunión del consejo de ministros tuvo que ser aplazada más de una hora para poder reunir los votos necesarios.

El "no" estuvo liderado por Habait Hayehudí, que dirige el ministro de Industria y Comercio, Naftalí Benet.

"Estamos enseñando al mundo que con nosotros todo es negociable (...) Quien exige la liberación de asesinos no merece ser llamado socio (en un proceso de paz)", afirmó Benet en alusión al presidente palestino, Mahmud Abás.

Benet habló por la mañana con un grupo de familiares de víctimas que se manifestaba con fotos de sus familiares muertos y banderas de Israel frente a la oficina del primer ministro en Jerusalén.

En un comunicado, la asociación de familiares de víctimas Almagor calificó la decisión de "rendición" para entrar en "una negociación condenada al fracaso" por parte de un dirigente que "no resiste la presión en los momentos decisivos".