El líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante la entrevista que ha concedido este lunes a la Agencia Efe, el día posterior a la celebración de las elecciones europeas. | Fernando Alvarado

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El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha alertado este lunes de la posibilidad real de que el PP y el PSOE, los partidos de la «casta» que han sufrido un serio correctivo en las elecciones europeas de ayer, puedan llegar a un pacto en el Congreso para perpetuarse en el poder y mantener el actual sistema fracasado.

En una entrevista con Efe realizada en un parque junto a su casa en el popular barrio madrileño de Vallecas, Iglesias ha hecho balance de las elecciones al Parlamento Europeo en las que su formación, con apenas tres meses de vida, ha dado la sorpresa al obtener cinco escaños y 1,2 millones de votos.

Pregunta.- La encuestas les otorgaban de uno a dos escaños como máximo. ¿Están sorprendidos con resultado o ya lo esperaban?

Respuesta.- Desde que empezamos a aparecer en las encuestas dijimos que no nos poníamos techo, estábamos sintiendo que se movilizaba la ilusión y gente de todas las edades nos decía que recuperaba la ilusión del 82. Es un resultado que sorprende a muchos pero para nosotros no basta. Por ahora no hemos logrado nuestros objetivos de superar en las urnas a los partidos de la «casta». Es verdad que han sufrido un retroceso, han recibido un correctivo histórico por parte del electorado, pero no hemos terminado. Vamos a perseguir su retirada porque nosotros no nacimos para ser una fuerza testimonial, sino para cambiar nuestro país. En eso vamos a seguir trabajando.

P.- Hay quien piensa que Podemos es «flor de un día». ¿Confía en la continuidad de su proyecto?

R.- Pensamos que nuestro país está cambiando, la gente está asumiendo su protagonismo político y vamos a seguir trabajando para que la gente haga política, porque si la gente no hace política te la hacen otros, y cuando te la hacen otros te roban los derechos, la democracia y la cartera.

P.- Todo indica que esa nueva mayoría necesitará de pactos con otras fuerzas políticas. ¿Están dispuestos a acuerdos con el PSOE o IU?

R.- Como todo en Podemos, lo tendrá que decidir la gente. Los que pensamos que hay que defender la soberanía y la democracia no podemos aspirar a un 15 por ciento. Tenemos que aspirar a ser una nueva mayoría. El PSOE ha demostrado con sus políticas que forma parte del problema, que sus diferencias respecto al PP son diferencias de matiz.

P.- ¿Se siente heredero del Movimiento 15-M?

R.- Cualquiera que diga que representa a los movimientos es un vendedor de crecepelos. Nadie puede representar a los movimientos sociales, nosotros nos sentimos representados en ellos. Qué duda cabe que el 15M cambió la historia de nuestro país, convirtió el dolor en un problema político y si no hubiera existido el 15-M, una experiencia como Podemos no podría existir.

P.- Se le ha criticado un excesivo protagonismo en el partido por sus apariciones en televisión y un mensaje cargado de populismo y demagogia....

R.- Teníamos poco más de 100.000 euros para hacer la campaña electoral y algunos partidos tenían enormes presupuestos además de amigos poderosos para contratar cuñas de radio, etc... Nosotros teníamos una persona que aparecía en los medios de comunicación, aunque no ha sido algo agradable para mí en lo personal. Pero si estamos en una campaña electoral estamos para competir y darlo todo.

Las acusaciones de demagogia revelan claramente el miedo de los que no se atreven a hablar de la pobreza, del paro y del desastre de las políticas económicas que se están haciendo.

P.- ¿Qué hará para no cometer los errores de otros partidos?

R.- Vamos a cumplir con lo que hemos firmado: nos vamos a limitar el sueldo a tres salarios mínimos españoles, rechazamos los planes de pensiones privados que ofrece la Eurocámara, viajaremos en turista y rendiremos cuentas de manera periódica a la gente.

P.- ¿Y cuáles serán sus recetas económicas para salir de la crisis?

R.- Lo contrario a lo que se está haciendo. Se está empobreciendo a la gente. Desde los años 30 sabemos que de las crisis no se sale empobreciendo sino invirtiendo en la gente. Hay que acabar con los paraísos fiscales y subir los impuestos a los más ricos para destinarlo a inversión y que la gente no tenga que pagar la deuda de los bancos.

P.- ¿Y no cree que sus planteamientos son utópicos?

R.- Es tan sencillo como ponerse a hacerlo. Creo que prohibir las puertas giratorias es sencillísimo. Se hace un decreto ley y ya está. Acabar con los desahucios hipotecarios es sencillísimo, se hace una ley y se acaba con ello. Hay cosas que son muy fáciles de hacer, sólo hace falta voluntad política. El problema es que si gobiernan los mayordomos de los poderes económicos y no los carteros de los ciudadanos las cosas son muy complicadas.

P.- ¿Cuál será su posición en el Parlamento Europeo después de la fuerte entrada de partidos antieuropeos y xenófobos?

R.- Nos toca decir algo muy claro en Europa: no queremos ser una colonia de Alemania ni una colonia de la troika europea. El auge del fascismo evidentemente es un problema. Siempre en los períodos de crisis algunos vienen a defender a los ricos diciendo que el problema no son los mercados financieros ni el peso de los bancos sino que tratan de enfrentar al último contra el penúltimo. No sobra la gente que viene a trabajar a Europa, lo que sobra es la casta.

P.- El escenario político nacional también se complica. ¿Cree posible un pacto PP-PSOE en el Congreso?

R.- Claro, es lo que hemos visto en Grecia, en Alemania con la gran coalición y en Francia con las nuevas políticas de Hollande, que se diferencian bien poco de las de Sarkozy. Sería el último intento de los partidos de la casta para mantener un sistema que nos está llevando al desastre. Los partidos que han tenido poder en nuestro país no tienen más patria que su dinero y hay que cambiarlos. La democracia no es tener que elegir entre Coca-Cola y Pepsi. Cuando algo no funciona se puede elegir otra cosa que sí funcione.

P.- Dígame cómo es un día normal en la vida de Pablo Iglesias y cómo va a ser a partir de ahora.

R.- Es el día a día de un profesor de universidad que tiene que dar sus clases y que además presenta una tertulia política. Por desgracia, mi profesión como docente no va a ser compatible con las responsabilidades en el Parlamento Europeo pero me buscaré alguna manera de dar un curso o algunas clases porque esa es mi profesión y lo que más motiva del mundo. Comprendo que la exposición mediática va a ser enorme pero toca asumirlo y lo seguiré viviendo con la sencillez de siempre.