El rey Felipe VI recibe al líder de Podemos Pablo Iglesias.

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El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha advertido este martes de que este legislatura se va a caracterizar por los «garrotazos de cara a la galería» entre PP, PSOE y Ciudadanos durante el día y los «acuerdos estratégicos por la noche» entre estas tres fuerzas.

En rueda de prensa en el Congreso tras su encuentro con el Rey dentro de su quinta ronda de consultas, Iglesias ha augurado que la «triple alianza» entre estos tres partidos irá «mucho más allá de la investidura», y además en una legislatura que pronostica larga.

Por todo ello ha advertido de que «será difícil» que PSOE o Ciudadanos traten de presentarse ante la sociedad como partidos de la oposición.

Además les ha acusado de ser responsables de que el PP vaya a seguir gobernando bajo su «trilogía» de «ineficacia, corrupción e inmovilismo».

El PP, ha lamentado, podrá contar con socialistas y Ciudadanos para cuestiones «estratégicas» como el sistema electoral, los presupuestos o la propia Constitución.

Ha explicado también que ha conversado sobre la reforma de la Carta Magna con el Rey, al que ha advertido de su escepticismo ante la posibilidad de que una modificación de este tipo pueda salir adelante, sobre todo en lo que se refiere al encaje de Cataluña.

A su juicio, será difícil que el «bloque inmovilista» de PP, PSOE y Ciudadanos hagan una propuesta que satisfaga la aspiración «mayoritaria» en Cataluña para un nuevo encaje constitucional que dé «forma jurídica» al llamado «hecho plurinacional».

Pablo Iglesias ha ratificado que Podemos ejercerá su papel de oposición en el Parlamento, a la que según ha destacado le ha empujado esa «triple alianza», y ha vaticinado que será un trabajo «muy duro».

Respecto a la situación en la que quedan los pactos autonómicos en las comunidades donde el PSOE gobierna con el apoyo de Podemos, como Aragón, Castilla-La Mancha o Balears, Iglesias ha sospechado que el que gobierne Rajoy con la abstención del PSOE «puede afectar al mal cumplimiento de esos acuerdos».

Por ello, ha abogado por «introducir mecanismos de reforzamiento y de blindaje que garanticen el cumplimiento» de esos pactos.

«Vamos a trabajar en esa dirección. Es difícil explicar que alguien que defiende políticas progresistas en su región diga en España que hay que abstenerse para entregar el gobierno al PP», lo ha justificado Iglesias.

Ha puesto como ejemplo el caso de Castilla-La Mancha, donde se aprueban determinadas iniciativas acordadas por PSOE y Podemos que luego el Ejecutivo regional desoye.

No obstante, el líder de la formación morada ha preferido mantener una «distancia prudencial» sobre «las fórmulas específicas» que se deberían adoptar al subrayar que son «competencia y tarea» de las direcciones territoriales de Podemos.

Iglesias ha opinado que «hay 'feelings' (sensaciones) diferentes» sobre la relación que PSOE y Podemos mantienen en estos territorios.

Ha destacado que en el caso de Balears «hay un buen 'feeling' y una buena relación», al contrario que en Extremadura, donde ha recordado que después de que su formación apoyara la investidura del socialista Guillermo Fernández Vara, el PSOE «prefirió apoyarse en el PP» para aprobar medidas como los presupuestos.

Sobre Aragón, ha asegurado que «hay más decepciones o sensaciones de incumplimiento de lo acordado».

Respecto a los 50 minutos que ha pasado con el Rey en su despacho del Palacio de la Zarzuela, Pablo Iglesias ha dicho que se trataba de una «reunión de trámite» puesto que, ha declarado, «todos sabemos lo que va a ocurrir en las próximas horas» con una investidura de Rajoy a la que ha dado dimensión «histórica».

Además, ha aprovechado una pregunta para afirmar que el jefe del Estado «es una persona muy inteligente que es perfectamente consciente de sus funciones y atribuciones».