Imagen de la señal institucional del Tribunal Supremo, del expresidente catalán Artur Mas, durante su declaración como testigo en el juicio del 'procés'. | Efe

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El expresidente de la Generalitat Artur Mas ha manifestado este miércoles en el juicio del «procés» que decidió echarse a un lado porque quiso y porque «era el mejor camino» para que prosiguiera el «mandato» recibido en las elecciones autonómicas de 2015, con mayoría absoluta independentista.

En su declaración como testigo ante el Tribunal Supremo, Mas ha recordado los turbulentos días en los que la CUP, cuyos votos eran necesarios para investirle como president, rechazó apoyarle.

No es «exacto», ha especificado, que la CUP impidiese que fuese investido, sino que su posición «legítima» abrió un escenario con dos únicas posibilidades: o convocar elecciones o retirarse.

«Si me marché fue porque quise y porque ese era el mejor camino para que pudiera proseguir el mandato que habíamos recibido en las urnas en unas elecciones con una participación muy alta», ha asegurado el expresident, inhabilitado hasta febrero de 2020 por la consulta del 9N.

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Mas ha reconocido que tras las elecciones autonómicas del 27 de septiembre de 2015, que ganó la candidatura de Junts pel Sí y que acabaron con una «mayoría absoluta en el Parlamento ciertamente holgada», su nombre «suscitó discrepancias entre las fuerzas políticas».

A raíz de ello, la CUP, «con una presión importante», organizó una asamblea que se saldó con un empate de votos (1.515) a favor y en contra de la investidura de Mas y después «un comité mucho más restringido de la CUP con una mayoría más reforzada decidió no dar su apoyo».

Con este escenario, Mas decidió marcharse, «así de sencillo», lo que motivó que Junts pel Sí presentase un candidato alternativo: Carles Puigdemont, que acabó siendo elegido presidente de la Generalitat.

«La decisión fue mía, los motivos fueron los que fueron, pero la decisión fue mía, me marché porque quise», ha zanjado.