El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), recibe al presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, antes de mantener una reunión este viernes en el Palacio de la Moncloa. | Emilio Naranjo

El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recibido este mediodía en el Palacio de la Moncloa al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, para mantener una reunión en la que confían normalizar la relación e impulsar la mesa de diálogo, aunque no se espera que se fije aún una fecha para su próxima convocatoria. Aragonès ha llegado pasadas las 12:00 horas al complejo presidencial y ha sido recibido por Sánchez en la escalinata de acceso al edificio principal. Ambos, flanqueados por las banderas de España y Cataluña, han estrechado sus manos y ha posado para los informadores gráficos antes de volver a saludarse y acceder al interior del edificio.

Esta es la primera reunión institucional entre Sánchez y Aragonès en el plazo de diez meses, ya que la ultima fue el 15 de septiembre de 2021 en Barcelona de forma previa a la última reunión de la mesa de diálogo. El objetivo es avanzar en el camino de la normalización institucional tras la crisis provocada por la escuchas a dirigentes independentistas mediante el sistema Pegasus. El acercamiento se propició en sendas reuniones en Madrid y Barcelona del ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y la consellera de Presidencia de la Generalitat Laura Vilagrà.

Reuniones que sirvieron además para cerrar un «acuerdo marco para el diálogo y la negociación» en el que ambos ejecutivos sientan las bases metodológicas de ese proceso, se comprometen a poner fin a la «judicialización» del conflicto y apuestan por la vía del diálogo. Fuentes de ambos ejecutivos coinciden en que no se espera, a priori, que salgan acuerdos de una reunión que tanto Sánchez como Aragonès afrontan en la línea de reconstruir la confianza entre ambos y examinar el estado actual de las relaciones entre sus gobiernos, renqueantes tras la reciente crisis.

Tanto el equipo de Sánchez como el de Aragonès creen que se debe trabajar sin urgencia para avanzar en contenidos que puedan dar frutos a medio plazo, y hasta que no haya acuerdos tangibles y de suficiente peso, no se convocará la mesa para ratificarlos y hacerlos públicos. En la reunión es previsible que esté presente la situación del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. Según expuso este jueves el Abogado General de la UE, Richard de la Tour, Bélgica no puede cuestionar la competencia del Tribunal Supremo de España para emitir las euroórdenes y no puede denegar la extradición por posible vulneración de derechos fundamentales sin demostrar la existencia de «deficiencias sistémicas» respecto al Estado de Derecho.