La vicesecretaria General del PSOE y ministra de Hacienda, en una reciente rueda de prensa. | Efe

TW
4

Los funcionarios estatales que estén asignados a zonas en riesgo de despoblación, la conocida como España Vacía, podrán teletrabajar hasta el 90 % de su jornada si su puesto lo permite. La normativa sobre teletrabajo en la Administración General del Estado (AGE) en la que está trabajando el Ministerio de Hacienda y Función Pública y que se está negociando con los sindicatos incorpora esa previsión, según ha anunciado hoy la ministra de Hacienda y Función Pública en el Congreso.

La ministra ha destacado que la medida afectaría a funcionarios en zonas con riesgo de despoblación o en puestos de difícil cobertura y que el cómputo del tiempo de teletrabajo sería mensual. «Eso va a permitir que haya personas que se planteen trasladarse a esas áreas y que las personas que ya residan en esas zonas puedan permanecer en ellas», ha añadido.

Montero ha hecho este anuncio en respuesta a una pregunta del diputado de Teruel Existe, Tomás Guitarte, quien ha destacado en su intervención las ventajas que tiene para estos territorios evitar la despoblación. El diputado ha sugerido que un sistema híbrido de teletrabajo en las agencias del Estado podría «mantener la presencia del Estado en todo el territorio mediante un modelo muy eficaz de desconcentración, sin necesidad de desubicar centros de agencias estatales».

«Para el Gobierno es muy importante aprovechar la oportunidad que nos ha dado la pandemia para desarrollar el teletrabajo, y quiere hacerlo, por ejemplo, en beneficio de determinados territorios, para que haya más residentes que de otra manera tendrían que desplazarse», ha respondido Montero. «Este es el Gobierno que más se ha ocupado en revertir el olvido histórico que de manera crónica ha lastrado a determinados territorios en términos de prestación de servicios o desarrollo».

«Ahora tenemos vigente una norma de trabajo a distancia provisional» que tiene, como ocurrió en la pandemia, un objetivo de eficiencia energética por la guerra en Ucrania y que se rige por el modelo 2+3, pero este modelo puede desarrollarse, siempre dentro del diálogo con los sindicatos y haciéndolo compatible con el servicio que se presta a los ciudadanos, ha añadido Montero.

La ministra ha señalado que actualmente se «están catalogando los puestos de trabajo que pueden seguir el régimen de teletrabajo y cuáles son obligatoriamente presenciales. Cada administración pública tendrá que hacerlo. Pero el teletrabajo ha venido para quedarse, y tenemos que repensar los servicios públicos para que se mantenga el contacto con personas cuando se requiera, pero también aprovechar las ventajas de la tecnología».