La ministra de Igualdad, Irene Montero, interviene en el Pleno del Congreso de los Diputados durante el debate para la aprobación del Dictamen de la Ley para la Igualdad Real y Efectiva de las Personas Trans y para la Garantía de los Derechos de las Personas LGTBI. | Efe

TW
3

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha celebrado este miércoles que el Congreso de los Diputados «cierre armarios» y «abra puertas y ventanas» con la aprobación de la ley trans, que conseguirá asegurar «vidas libres» a las personas trans y LGTBI. De esta forma se ha pronunciado Montero en el Congreso durante el debate del proyecto de ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, de quienes ha dicho que no son enfermas, ni monstruos ni tampoco delincuentes y no necesitan tutelas ni testigos.

La ministra se ha congratulado de que la ley, que reconoce la autodeterminación de género y despatologiza la transexualidad, esté cerca de su aprobación definitiva -mañana la votará el Congreso y la enviará al Senado-, porque así se saldará una «deuda histórica» con el colectivo. La obligación del Estado, ha insistido Montero, es reconocer y proteger los derechos de las personas trans y LGTBI y con la futura norma se amplían sus derechos y oportunidades «de felicidad» de «bastantes personas» al tiempo que mejorará la calidad de vida de «todos, todas y todes».

Ha tenido palabras de reconocimiento para aquellos que han puesto su cuerpo y su vida por defender los derechos de este colectivo y contra su discriminación y se ha acordado de personas como el socialista Pedro Zerolo pero también de conocidos trans como la Veneno. Ha insistido en que la ley, que a su juicio es la que aúna más respaldo social de toda la legislatura, es para toda la sociedad desde la gente «que más queremos» hasta la que «no conocemos da nada».

La ministra ha dicho que esta ley persigue cosas tan cotidianas como poder estar en tu centro de trabajo sin ser discriminado o poder ir a ver un piso con tu novia sin que el casero te rechace por ser lesbiana. Por eso ha enfatizado que hoy el Congreso «cierra armarios y abre puertas y ventanas» para asegurar vidas libres para las personas trans y LGTBI.

Ha lamentado la transfobia que «han tenido que soportar» los colectivos durante el proceso de tramitación de la norma tras lo que ha dicho que la ministra responde a ese odio «con más derechos». Ha dicho ser consciente de que en la ley faltan derechos y en este sentido ha mencionado que no se reconozcan a las personas no binarias y ha querido dirigirse también a las infancias trans y sus familias: «Esta ley es vuestra, sois el futuro, pero sobre todo sois el presente».