El enfermo pudo ver su última puesta de sol con un cigarrillo y una copa de vino, acompañado de sus familiares. | Facebook

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Quizás por cosas como ésta, Dinamarca se considera como uno de los países más avanzados del mundo. El último deseo de Carsten Flemming, un paciente a quien le quedaban pocas horas de vida y por el que médicamente no se podía hacer nada, fue atendido en el Hospital Universitario de Aarhus, aunque el mismo fuera políticamente incorrecto al incumplir las normas de uso del centro sanitario.

Y es que Carsten pidió un cigarrillo mentolado y una copa de vino blanco como paso previo a abandonar este mundo.

Como es lógico, no está permitido fumar en los hospitales daneses, pero tanto la familia del paciente como los médicos y enfermeras coincidieron en que cumplir su última voluntad era «más importante que el tratamiento, la prevención y las normas contra el tabaco».

De esta forma, movieron su cama hasta un balcón, «donde pudo disfrutar del cigarrillo, la copa fresca y la hermosa puesta de sol con su familia», según dio a conocer el propio centro hospitalario en su perfil oficial de Facebook.

Si bien es cierto que se originó enseguida un cierto debate, la mayoría apoyan la resolución 'humanitaria' de los médicos. En cuestión de pocos días, este tema se ha viralizado, generando miles de comentarios, reacciones y comparticiones en la citada red social.