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Si hay algo que sabemos a ciencia cierta del cuerpo humano es que a día de hoy continúa siendo objeto de investigación, pues no deja de asombrarnos con las funciones y capacidades que poseen cada uno de los elementos que lo componen y que aún continuamos descubriendo.

Sin embargo, hay multitud de curiosidades que aunque están científicamente probadas no conocemos. Por ejemplo, ¿sabías que los seres humanos no podemos tragar y respirar al mismo tiempo? Si esto ocurriera podríamos ahogarnos debido a que tenemos un cartílago específico alojado entre la faringe y la laringe que separa el sistema respiratorio y el digestivo. Se trata de la epiglotis, cuya función es evitar que los alimentos y los líquidos entren en la tráquea y los pulmones, recoge Gizmodo.

Otro dato que quizás ignorabas es que hay partes de nuestro organismo que se renuevan constantemente. Las células del interior del intestino delgado se regeneran entre cada dos y cuatro días, las de las criptas del colon entre tres y cuatro y las del estómago cada dos y nueve.

También las células del cuello uterino poseen esta capacidad, pues tienen una vida de seis días, mientras que los espermatozoides se renuevan cada dos meses. Por otro lado, las células de los alveolos pulmonares se regeneran cada ocho jornadas y las de la epidermis cada entre 10 y 30.

La piel guarda varios secretos que puede que desconozcas, entre ellos que existe un músculo llamado 'arrector pili' que está unido al vello y que es el culpable de que se nos ponga la 'piel de gallina'. Por otro lado, la dermis tiene rayas que normalmente no se ven, llamadas líneas de Blaschko.

Nuestros huesos se renuevan de igual forma, aunque tardan un total de 10 años en hacerlo por completo. Respecto a ellos, existe además una curiosidad: cuando nacemos tenemos aproximadamente un total de 300 en nuestro cuerpo, ya que muchos de ellos son pequeños y otros están hechos de cartílago.

A medida que crecemos, los de menor tamaño se van uniendo a otros, reduciendo así el número, mientras que los que están constituidos por cartílago terminan convirtiéndose en hueso gracias a la ayuda del calcio, así hasta configurar los 206 huesos que finalmente conforman el esqueleto humano.

Puede cometerse el error de sumar los dientes en el recuento de nuestros huesos, pues en realidad son estructuras mineralizadas que están recubiertas de esmalte, el tejido más duro del cuerpo.

La bioluminiscencia es una capacidad que se atribuye a multitud de animales, pero que también poseemos los seres humanos, aunque nuestro ojo es incapaz de percibirlo porque es 1.000 veces menor a la que nuestra visión puede distinguir.

En cuanto a los ojos, existe un elemento en nuestro globo ocular que no necesita sangre, la córnea, ya que obtiene el oxígeno que necesita directamente del exterior.

Nuestro organismo es muy sabio, y él solo se encarga, entre otras cosas, de conseguir mejorar nuestro olfato. Esto se produce gracias al ciclo nasal, por el que entre cada tres y seis horas uno de los orificios de nuestra nariz se tapona al aumentar el flujo de la sangre. La congestión también protege nuestra nariz.

Hablando de sabiduría, todos los seres humanos poseemos un órgano con una impresionante capacidad de almacenamiento que nos permite memorizar y recordar una gran cantidad de información. Estamos hablando del cerebro, que puede llegar a retener hasta 2,5 petabytes de conocimiento.

Aunque existe la creencia popular de que es la lengua, en realidad el músculo más fuerte es el glúteo mayor, pues es el que sujeta la parte superior de nuestro cuerpo, se encarga de que permanezcamos erguidos y cuida nuestra movilidad.

Otra curiosidad es que los seres humanos nos parecemos más de lo que creemos, pues compartimos el 99,9% de ADN, una cifra que aumenta cuanto más cercano sea el parentesco y que incluso llega a ser exactamente igual en el caso de los gemelos.

Por otro lado, las estimaciones apuntan que tenemos 39 billones de bacterias en nuestro cuerpo, lo que no debe alarmarnos pues muchas de ellas nos protegen de enfermedades e incluso ayudan en la renovación de algunas partes de nuestro organismo.

El último dato curioso tiene que ver con nuestro pelo. Al año, nos crece una media de 15 centímetros, pues crece entre 0,4 y 0,5 milímetros diarios, mientras que se nos caen entre 50 y 100 pelos en una sola jornada.