Imagen de archivo de la Bolsa española. | Vega Alonso

El miedo de los pequeños inversores anticipa un cambio de tendencia en la bolsa. Esta es la previsión de Luis García Langa, director de Corredordefondos.com, que es compartida por muchos otros analistas y profesionales del sector. Por tanto, los números rojos, que ya parecen anclados en los mercados de prácticamente todo el mundo, podrían transformarse en verdes; por lo que el pesimismo volvería a dar paso a la alegría financiera.

Langa ha argumentado que «las caídas de la bolsa se han debido a la alta inflación y a la consecuente subida de tipos de interés». En este sentido, ha precisado que «el mercado ya ha descontado unas subidas espectaculares de tipos de interés, que ya se está produciendo y que ya están incorporadas en los análisis». Por ello, ha vaticinado que «en cuanto el mercado empiece a detectar un freno, que se producirá cuando la contención de la inflación sea más general, esta sobrerreacción puede darse la vuelta».

Preguntado por cuándo podría tener lugar la recuperación de los selectivos, el director de Corredordefondos.com ha respondido que «es difícil de prever, pero suele cumplir dos requisitos. El primero, que es más técnico aunque al mismo tiempo muy simplista, suele darse en precios que ya han rebotado antes; lo que en análisis técnico se conoce como soportes. El segundo obedece a la Ley del Sentimiento Contrario. Se produce cuando el pequeño inversor sale en masa porque ya ha caído lo suficiente el valor de las acciones; los grandes ya han ido vendiendo a medida que han ido incorporando datos de inflación y tipos en sus análisis. Sin embargo, el pequeño lo hace cuando tiene miedo, cuando los titulares de prensa son catastrofistas, en las redes sociales se habla de fuertes caídas, etc.».

A su modo de ver, «es lógico», ya que «los grandes inversores anuncian rebajas de recomendación y dicen que la bolsa bajará, precisamente porque ellos ya han vendido. Sin embargo llega un punto en que eso ya ha calado en los pequeños», que intentan imitar el modo de proceder de los mayores accionistas. No obstante, Langa ha advertido que «la gente tiene que pensar que para que alguien venda, otro tiene que comprar. En el punto de rebote, el pequeño venderá a los grandes, igual que en el punto alto, el grande le vendió al pequeño».

Para concluir, ha informado que «los analistas podemos monitorizar el sentimiento del inversor, ya sea con encuestas, volatilidad, ratios alcistas-bajistas, entidades que venden...». No obstante, ha matizado que «si bien es cierto que a día de hoy puede quedar algo de recorrido, estos indicadores empiezan a mostrar pánico en los pequeños inversores», lo que podría dar lugar a ventas masivas de acciones que comprarán los grandes inversores y provocará un cambio de tendencia en los mercados.