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Al inicio de las vacaciones de verano, la covid acumula ya diez semanas consecutivas al alza en España. Según los datos del último boletín virológico semanal del Instituto de Salud Carlos III, la positividad para coronavirus subió en la última semana de junio del 36,4% al 42,5%. La transmisión ha vuelto a dispararse en pleno verano, como ya ha sucedido en años anteriores. La movilidad, la desaparición de otros virus respiratorios como la gripe o el virus respiratorio sincitial -causante de las bronquiolitis-, que ya son "anecdóticos" por estas fechas, y el descenso de la respuesta inmunitaria, pues el último refuerzo se ofreció en el otoño pasado, con los tres factores que explicarían la actual oleada de contagios, que, en cualquier caso, son mayoritariamente leves.

Así lo explica a 20minutos el presidente de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), Óscar Zurriaga, que recuerda que, "como venimos viendo desde el verano de 2020, en esta estación también tenemos subidas". Esta oleada, que se prolonga ya durante las últimas diez semanas, es diferente a las anteriores. Otros veranos ha sido hacia la segunda mitad de agosto cuando se han registrado las oleadas, repuntando a mediados de septiembre con el inicio del curso escolar y tras un nuevo cambio de contactos sociales habituales. "Como pasa con la gripe, un virus con el que llevamos muchísimos más años, también vemos que no todas las temporadas son iguales. Todavía hay cierta variedad, llevamos cuatro años con el covid", recuerda el experto.

En el episodio actual de contagios al alza se juntan varios factores. Por un lado, el fin del curso escolar, que lleva aparejado viajes, cambios del círculo de contactos habitual, regresos a casa de estudiantes universitarios, traslados a segundas residencias de las familias... Todo eso son "ventajas" u "oportunidades" que le damos al virus para seguir campando a sus anchas. "Probablemente, el covid no va a ser un virus estacional", insiste Zurriaga. En cambio, sí se sirve de la movilidad y la sociabilidad de la población y en esta época del año son muchos los "menores que se van con los abuelos o de campamentos y universitarios que vuelven a casa", anota.

A ello se le junta que el último pinchazo de recuerdo fue administrado en el pasado otoño, junto a la campaña de vacunación de la gripe, y "la respuesta inmunitaria va decayendo con el paso del tiempo". El Ministerio de Sanidad recomendó una dosis de refuerzo para todas las personas de a partir de 60 años, para los mayores que viven en residencias y para los trabajadores de estos centros sociales, para la población de a partir de cinco años con patologías de riesgo y para embarazadas, entre otros casos. No obstante, cualquier persona que quisiera vacunarse también podía solicitarlo en su centro de salud.

Sin embargo, según explica Zurriaga, la acogida de la última campaña de vacunación contra la covid del otoño pasado "fue relativamente baja, con lo cual, comparada con año anteriores, la respuesta inmunitaria está siendo cada vez peor porque cada vez nos vacunamos menos, cosa que no debería suceder. Luego nos sorprendemos pero es así porque no tenemos la protección adecuada".

Nicho vacío

El tercer factor que explica la actual situación epidemiológica es que la gripe y el VRS están prácticamente a cero, según los datos del ISCIII. La positividad para ambos en la última semana de junio fue de 0% y la semana anterior fue de 0,5% y 0%, respectivamente. La covid sigue ahí y reaparece cuando la gripe y el VRS desaparecen, "ocupa sin problemas el nicho que dejan los otros virus respiratorios", apunta Zurriaga.

Su colega, el también epidemiólogo y pediatra Quique Bassat, también señala los datos "anecdóticos" de gripe y VRS, que, como es de esperar por estas fechas, son prácticamente inexistentes. Bassat señala que "las cifras de covid siguen subiendo muy lentamente, en algunos indicadores están por encima que la semana pasada, en otros igual o un poquito por debajo, pero quizá la gran novedad es que prácticamente todo lo que está ocurriendo a nivel respiratorio es covid y ya no hay gripe, ya no hay VRS o es anecdótico lo que queda".

Con todo, Bassat asegura que actualmente no hay "ningún motivo de preocupación ni nada anormal. Seguimos en ola de covid, pero con consecuencias controladas y con relativamente poco impacto en términos de hospitalizaciones. Seguimos a la expectativa y vigilantes para saber si ha de pasar algo más, pero nada que debiera preocuparnos", concluye.