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Baleares se enfrenta a riesgos en el medio y largo plazo de sequía, noches tropicales, lluvias intensas, aumento del nivel del mar y olas de calor por el cambio climático por lo que quiere que la ley para abordar este problema sea «un ejemplo de proyección internacional» de «cómo hacer bien las cosas».

Así lo ha explicado el conseller de Territorio, Energía y Movilidad, Marc Pons, con motivo de la presentación de las conclusiones del Estudio de Vulnerabilidad de los Riesgos del cambio climático en Baleares, elaborado entre los departamentos de Territorio, Energía y Cambio Climático y el de Agricultura, Medio Ambiente y Pesca.

Según ha dicho Pons, este estudio no revela «grandes sorpresas» ni aporta «visiones catastróficas pero sí se producirán cambios» por lo que ha explicado que el paso siguiente es la «construcción de propuestas» para abrir un «debate» a nivel «político, social e institucional».

El objetivo, ha remarcado, es buscar «consenso» y poder presentar a finales de este año «un texto jurídico que permita el inicio de la tramitación» de cara a finales de 2018 tener la normativa aprobada.

Según ha remarcado, con esta ley se tiene la oportunidad de «hacer de Baleares un ejemplo de proyección internacional sobre cómo hacer bien las cosas en relación a elementos globales que tienen incidencia en todo el mundo».

Por su lado, el director general de Energía y Cambio Climático, Joan Groizard, el director general de Educación Ambiental, Sebastià Sansó, han sido los encargados de explicar los detalles del estudio.

Así, Groizard ha destacado que el cambio climático es algo que ya se nota «hoy en día» y ha resaltado los acontecimientos extremos de este año, «como la ola de calor de este verano» o los episodios de «fuertes lluvias de principio de año» o la «importante sequía» que se produjo el año pasado, también en la temporada estival.

Por otro lado, Sansó ha explicado que el agua es «uno de los puntos clave que debe trabajarse» a lo que Pons ha añadido que «como los periodos de lluvia serán menores, aunque más intensos, se corre el riesgo de que los acuíferos se reduzcan y que esto provoque problemas de salinidad».

El estudio analiza los distintos sectores que se ven afectados por el cambio climático -agua, salud, energía, turismo, sector primario, medio natural y territorio- y estable el tipo y nivel de riesgo que tienen cada uno de ellos. Así, indica que a partir de 2056 Baleares se encuentra en un riesgo «extremo» respecto a la reducción de precipitaciones.