Martí March, en una imagen en el pleno del Parlament. | Conselleria d'Educació

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El conseller de Educación, Martí March, ha defendido este martes la formación afectiva y sexual de los niños en la etapa final de la enseñanza Primaria como un tema «que va más allá de la moral» y que es una necesidad «de salud pública» para prevenir embarazos indeseados y enfermedades de transmisión sexual.

March ha defendido el programa «Con todos los sentidos», implantado de forma experimental para alumnos de entre 10 y 13 años, porque compensa un déficit formativo, ya que «la mayoría de los estudiantes reciben la educación sexual a partir de la pornografía».

«La educación sexual no es adoctrinamiento y en la Secundaria puede ser tarde», ha subrayado el conseller en el pleno de Parlament en respuesta a una pregunta del PP ante la que ha señalado además que «a veces los padres no hacen todo que tendrían que hacer» en esta materia y es preciso que se haga en la escuela.

Sin embargo, el diputado popular Juan Manuel Lafuente ha insistido en que su partido no rechaza la formación sobre sexualidad en la enseñanza, pero considera que los contenidos del programa «Con todos los sentidos» contienen «afirmaciones de tipo moral» que requieren de la autorización de los padres.

«Los padres tienen derecho a tener información y a que se les pida su consentimiento», ha recalcado el diputado del PP.