Elías Noval, entrenador y profesor de fútbol, atesora una dilatada trayectoria en nuestra isla.

0

Langreo y Mosconia en Tercera División, Caudal, Teruel y Endesa As Pontes en Segunda B fueron las estaciones profesionales previas al salto a Menorca. Vivió la época de vacas flacas en el Sporting, económica y por ende deportiva. La era post-Engonga y el descenso. Luego siguieron Atlètic Ciutadella, CE Alaior y UD Mahón. Entretanto inició un proyecto de escuela en Sant Lluís (1993), que compatibilizó con los banquillos de esos clubes hasta que optó por el blanco y el azul como sus únicos colores. Consolidado en Ses Canaletes, el entrenador y profesor asturiano ha sido y es un referente para muchos.

-La isla ha marcado a toda mi familia. La manera de ser de la gente, su entorno, nos cautivó hasta fijar aquí nuestra residencia. En el aspecto deportivo, alguien dijo una vez que la categoría del equipo no importaba, porque la categoría la ponía el entrenador. No he llegado a un nivel muy alto, pero no lo cambio por el hecho de sentirme valorado, respetado y a gusto como estoy ahora.

-¿Se ha arrepentido en alguna ocasión de canalizar su profesión en la isla?

-No. En ocasiones se presentan situaciones que te hacen pensar. Amigos o intermediarios que se interesan por tu situación. Pero el fútbol cambió, hoy hay muchos entrenadores nacionales y que firman contratos de seis meses. Alguien con un respaldo económico puede probar fortuna, pero para los profesionales con mayúsculas es un riesgo difícil de asumir. Sacrifiqué alguna oportunidad de salir -Alcoyano- también por querer estar en Menorca.

-Su vinculación con el Sant Lluís va camino de los doce años. Una longevidad que ha permitido obtener unos resultados a la vista.

-Me considero un empleado del Sant Lluís en el sentido real. Recuerdo el inicio, en un rincón del polideportivo, Diego Rossi y yo apuntando en un papel a los pequeñitos que querían inscribirse. Encontramos una directiva que nos respaldó, unos padres contentos con nuestra labor y un grupo de entrenadores importante. Fuimos una isla enmedio de una estructura del fútbol insular diferente, con el importante apoyo del Ayuntamiento.

-¿El balompié sanluisense podría subir un escalón más?

-Hubo un momento en que se planteó como objetivo la Tercera División, lo hablamos con el presidente. El equipo estaba muy bien encarrilado, con cinco chicos que podían jugar en categoría superior, como han demostrado en el Sporting. Los modestos, en mayúsculas, tenemos que saber asumir nuestro papel. Si incitamos a los críos a progresar, luego no podemos frenarles. En todo caso, quizá vendemos mal el producto del club. A mi entender, el Sant Lluís debe seguir formando el fútbol base. Si algún día se presenta una oportunidad, el club jamás se ha obsesionado, pero tampoco se cierra a una mejora.

-Menorca se ha vestido, casi al completo, de verde artificial. ¿Con la implantación de césped está todo hecho?

-Ahora no tenemos disculpa. Disponemos de unas instalaciones fenomenales, como en las otras islas, y hay que hacer nuestro trabajo. Los clubes apuestan por una estructura con un coordinador, hay que cambiar la mentalidad de los jugadores, el estamento futbolístico debe potenciar la labor de la selecciones...

-Todo esto dará un impulso importante al fútbol insular.

-Sí, aunque no estoy de acuerdo con un señor que, tras pasar cuatro días en la isla, hizo una valoración muy libre de la situación. Cada uno trabaja lo mejor que puede, tenemos unas limitaciones, pero vamos mejorando y los clubes refuerzan sus estructuras. En todo caso, en las cavernas no está nadie. Parece que disponer de determinadas titulaciones y cargos permite analizar las cosas con mayor rapidez y claridad.

-¿Elías Noval tiene fecha de caducidad en Sant Lluís?

-Como mucho puedo pensar en mañana. Pasado puede haber una nueva directiva o ayuntamiento que consideren la escuela desde otra óptica. Ahora me siento muy comprometido con todo lo que me rodea, pero soy un profesional que sigo considerándome entrenador y no cierro ninguna puerta a la posibilidad que un equipo pueda interesarse por mí.

-Pero debería ser con un proyecto muy definido, ¿no?

-Hablaríamos de iniciar o potenciar una escuela, aunque soy consciente que sería muy difícil que me aguantaran como hacen en Sant Lluís. Estoy muy bien atendido, pese a entiendo que aveces pueda resultar muy exigente, cargante, insorportable y maniático. Es mi manera de ser y como me tomo mi trabajo.

-Elías Noval ha sido también el 'padre' de una camada importante de técnicos.

-Tengo la satisfacción allá donde he estado de ser profesor de la escuela de entrenadores. Ahora, de nuevo en Regional, me encuentro con la mayoría de rivales de banquillo a los que inicié de alguna manera. Esto no hay dinero que lo pague, me siento un poquitín partícipe de toda esa hornada de entrenadores.