Tras el cierre del Germans Escalas, se realizarán actuaciones más específicas para vacunar a la población. 

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El proceso de vacunación en Baleares ha puesto sobre la mesa un problema de padrones hinchados en los municipios. Salut siempre ha explicado que, de forma paralela a la campaña masiva de inoculación, el personal de Infovacunas y los centros de salud llamaban, una por una y por franjas de edad de mayor a menor, a cada persona que todavía no se hubiera inoculado las dosis del suero contra la COVID-19. Una vez se ha consultado a 182.786 personas, mayores de 20 años, y tras confirmar que 107.119 son ilocalizables, desde la misma administración reconocen, sin titubeos, haber detectado problema en los padrones, pues parece que hay más gente empadronada en Balears de la que realmente reside.   

«Cogemos toda la población no vacunada del censo y la llamamos, una por una. Cada persona requiere de muchas llamadas hasta que por fin se las localiza. Pero hay otros casos en que están ilocalizables», explica la responsable de la campaña en Balears, Eugenia Carandell. «Podría ser un simple problema de teléfono pero muchas veces es porque ya no viven en la Isla, porque esta respuesta la hemos recibido en varias ocasiones».

La labor de los responsables se está volviendo detectivesca. «Ellos van averiguando porque no desisten. A este porcentaje de gente se le sigue llamando», en este contexto se han dado un conglomerado de situaciones. «Gente que se ha mudado sin avisar; gente que sigue empadronada pero no vive aquí... demuestra la divergencia del padrón y los que tenemos en nuestros listados», confirma.

La situación no solo se da en Baleares, algo similar sucede en las islas Canarias, por lo que no es descabellado pensar que el problema esté relacionado con el certificado de residente que permite viajar con un 75 % de descuento.

Salut trabaja ahora en un trasvase de datos con el resto de comunidades donde se podrá verificar si las personas empadronadas en Balears han recibido la vacuna en otra comunidad o sino también se verá «si podemos rescatar a residentes nacionales que viven en otras comunidades pero siguen empadronados aquí», asegura Carandell.

Más medidas

Además de esta estrategia, Salut trabaja en otras alternativas para llevar la vacunación a la población que falta, que son más de 186.000 personas de 12 o más años, en Balears. Una de las ideas en las que se está trabajando es que los estudiantes de la Facultad de Enfermería informen, en el campus de la UIB, de los beneficios del suero contra la COVID-19 para así animar a estudiantes de otros grados.

Por otra parte, el autobús equipado como unidad móvil de vacunación se irá trasladando a las zonas donde sea necesario hacer una intervención comunitaria. El barrio de Son Gotleu será uno de los primeros.