El presidente del Parlament, Vicenç Thomàs, en la biblioteca del edificio de la Cámara. | Pere Bota

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Está siendo una legislatura marcada por la pandemia. Lo sabe bien el presidente del Parlament, Vicenç Thomàs (Palma, 1958), médico y exconseller de Salut. Esta semana afronta la actividad parlamentaria unas jornadas decisivas. Por lo que afecta a las sesiones y por lo que se gestiona en las reuniones entre los diferentes grupos.

¿Habrá subida de sueldos?
— Ya veremos. Hubo un acuerdo que se plasmó en la ley de Presupuestos pero luego se suscitaron interpretaciones diversas y se llegó a un desacuerdo. Habrá que seguir hablando y, en la próxima reunión de la Mesa, se intentará aprobar una propuesta.

El Parlament tiene más grupos que nunca pero ¿es el centro de la vida política?
— Creo que cumple con las dos funciones que tiene asignadas: la elaboración de leyes y las funciones de control del Ejecutivo. Creo que sí.

Por primera vez, hay un grupo en línea con la extrema derecha. En su día se habló de ‘cordones sanitarios’ y acallarlo. ¿Se puede?
— España es un Estado de Derecho con una Constitución que establece los derechos y garantías de los partidos con representación parlamentaria y regula su actuación en el marco de la ley, sujetos a las decisiones de los tribunales. Otra cosa es cómo articulan los grupos su estrategia parlamentaria. Yo creo que al Parlament hay que llevar los problemas que preocupan a la ciudadanía . Lo que yo pido a los partidos que están representados en el Parlament es que no convirtamos los debates en una exhibición de falsedades, palabras gruesas y subidas de tono. No, no creo en la regulación de los ‘cordones sanitarios’.

¿Hay partidos que mienten en sus intervenciones?
— Escucho algunas cosas que no me gustan, que no se ajustan a la realidad y que son falsedades y salidas de tono. Yo pediría reconducción algunos debates y centrarnos en el control y la elaboración de leyes.

¿Habrá ley de Síndic de Greuges? ¿Se podrá elegir esta legislatura?
— Es una decisión de los grupos. La ley actual, de 1993, ha quedado obsoleta y sería bueno hacer un esfuerzo para dar con la persona adecuada.

Se necesitan 36 votos y la mayoría de la izquierda tiene menos.
— Tendría que elegirse por más de 36 votos, eso sería una muy buena señal; implicar a todos los partidos, también a los de la oposición. Quiero pensar que es posible llegar a ese acuerdo.

¿El Síndic de Greuges no colisionaría con la Oficina Anticorupcció o el Síndic de Comptes?
— Esa es la primera parte del debate. Hay que elaborar una ley que revise la relación con otras figuras que se han creado desde entonces, esas que menciona pero también el defensor del menor o el del paciente. Hay que evitar duplicidades de competencias.

¿La Sindicatura de Greuges tendría que asumir las competencias de otros organismos?
— No, lo que digo es que habría que tener en cuenta esas figuras y evitar duplicidades. Hay que adaptar la ley a la realidad actual y fijarnos en otras comunidades que la han regulado.

Cuando asumió la presidencia no podía imaginar la pandemia. ¿Ha condicionado la actividad del Parlament?
— Claro, totalmente. Cambió todos los planes. Ahora casi nadie se acuerda pero en marzo de 2020, sufrimos doblemente la situación: por el confinamiento y por el hecho de ser Islas, lo que dificultaba la actividad. Pero aprovechamos para una reforma exprés del reglamento para situaciones como la de la pandemia. Se establecieron las intervenciones y los votos telemáticos. Sin esa reforma no habría sido posible.

Llama la atención que en la época de las redes y el teletrabajo, la actividad del Parlament tenga que ser presencial.
— Pero es que hay sentencias del Tribunal Constitucional en este sentido y fijan que los Parlamentos precisan una sede y, salvo algunas excepciones muy concretas, el trabajo es presencial. Y que tiene que haber medios como escaños y atriles para desempeñar esas funciones.

¿Por qué la actividad política está tan mal vista por mucha gente y dice que sólo se ocupan de sus cosas y de los sueldos?
— Será por la imagen que transmitimos o por la imagen que se traslada de nuestra actividad. Yo conozco a mucha gente que se toma muy en serio la política, que hace muchas horas de trabajo, que celebra muchas reuniones y que se empeña en dar respuesta a los problemas que verdaderamente preocupan a la gente. No le negaré que ha habido partidos o personas que han abusado de la confianza que habían depositado en ellas y que han protagonizado casos de corrupción. Pero son una minoría.

En el salón de retratos de este Parlament se tuvo que retirar alguno.
— Sí, hay una expresidenta que no está.

¿Por qué no ha habido comisiones de investigación, tampoco sobre el caso de las menores abusadas tuteladas?
— La decisión de crear comisiones de investigación está en manos de los grupos, que son quienes tienen la última palabra. Sobre ese caso, sin ser competencia del Govern , éste respondido a preguntas e interpelaciones. En época de pandemia ha habido 168 comparecencias del Govern sobre temas diversos.