El documento empieza reconociendo que «el turismo continúa siendo nuestro principal motor de actividad». | CAIB

Este viernes, en un Consell de Govern extraordinario, se ha aprobado la Ley para la circularidad y la sostenibilidad en el turismo que bloquea durante cuatro años todas las plazas turísticas de Baleares en una apuesta «por la calidad más que por la cantidad». La presidenta del Govern, Francina Armengol, ha explicado que la norma se ha aprobado por decreto, pero que se tramitará como proyecto de ley para que puedan introducirse mejoras en su tramitación parlamentaria.

El documento redactado por el Govern, que empieza reconociendo que «el turismo continúa siendo nuestro principal motor de actividad», pero que Baleares necesita dar un paso más», incluye cuatro ejes principales: sostenibilidad social/económica; circularidad y sostenibilidad medioambiental; sostenibilidad territorial y modernización y simplificación administrativa. Esto pilares buscan «abundar en un debate más amplio, que mire más allá del turista e incorpore otras variables que permitan al territorio abandonar el debate de las cifras y empezar a diseñar el turismo del futuro».

Ley para la circularidad y la sostenibilidad en el turismo

Sostenibilidad social/económica

El punto de partida de esta nueva ley es «la calidad del empleo y la calidad de vida de las personas». Para ello propone medidas «que hacen que el turismo sea también sostenible en lo social», ya que «Baleares aspira a posicionarse como el destino que mejor protege a sus trabajadores del sector turístico. Con el objetivo de que los empleados del sector «puedan vivir del turismo los 12 meses del año», esta reforma hará que las Islas no solo tengan «los trabajadores más cualificados y mejor pagados y un sector que no recurre a la subcontratación precaria», sino que, además, «será la comunidad que más seguridad y salud laboral ofrece a los trabajadores y trabajadoras».

En este punto, el Govern recuerda que todos los establecimientos turísticos que tengan obligación de limpieza diaria deberán cambiar alrededor de 300.000 camas, lo que conllevará multas de 500 euros por cama a los hoteles que no instalen elevables. Además, el Ejecutivo recuerda que contará con 60 millones de euros procedentes de los fondos europeos en ayudas directas para la transformación. Los objetivos de este punto pasan porque los turistas escojan Baleares como su destino vacacional «por ser los que mejor valoran a los trabajadores y los que mejores condiciones laborales les ofrecen». Para conseguirlo, se incluirá una mesa de trabajo presidida por IBASSAL.

Circularidad y sostenibilidad medioambiental

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Este eje de la Ley para la circularidad y la sostenibilidad en el turismo exigirá a las empresas explotadoras de hoteles una estrategia circular que evalúe anualmente la gestión de recursos y residuos generados. A partir de esta evaluación, «las empresas elaborarán una planificación cada 5 años donde estipularán los objetivos de reducción y las inversiones, prácticas y protocolos necesarios para cumplirlos».

Asimismo, habrá una serie de medidas «que implicarán a casi toda la cadena de valor turística»: sustituir las calderas de fuel-oil por alternativas más sostenibles; trazabilidad de pescado y marisco, destacando en la carta aquellos que tengan origen balear; instrumentos de ahorro de agua; prohibición de comodidades (amenities) sanitarias de un solo uso, excepto a petición del cliente, siempre que los recipientes sean reutilizables, reciclables o biodegradables y prohibición de hacer uso de especies clasificadas como categorías amenazadas.

Sostenibilidad territorial

El tercer eje de esta normativa persigue «proteger y cuidar lo que nos hace únicos: nuestra tierra y nuestro mar». El Gover plantea que se bloquee crecimiento de plazas turísticas en todas las Islas, tanto en el alquiler vacacional como en cualquier otro tipo de alojamiento, lo que servirá para «mejorar lo que ya tenemos».

Esto, según el Ejecutivo, servirá para mejorar lo que ya tenemos y para seguir liderando el turismo de la postpandemia», así como para impulsar «un destino donde no solo importan los turistas, sino cada una de las personas que viven allí».

Modernización y simplificación administrativa

El último eje de la Ley para la circularidad y la sostenibilidad en el turismo pretende impulsar la actividad económica y la simplificación administrativa, por lo que los nuevos procesos de reforma de establecimientos turísticos, para los que será necesaria una declaración responsable, estarán sujetos a una reducción de plazas. También se impulsará «una nueva clasificación hotelera ajustada a los nuevos tiempos», así como «medidas para modernizar y hacer más competitivo el turismo». Esta modernización contará con la implantación del Big Data y la inteligencia de datos.