La proliferación de serpientes en las Pitiüses por la importación de árboles ornamentales no ha parado de crecer en los últimos años. | CAIB

La Conselleria de Medi Ambient i Territori está decidida a establecer controles en los puertos y aeropuertos de Balears para evitar la entrada de especies invasoras, tanto de fauna como de flora.
El director general d’Espais Naturals i Biodiversitat, Llorenç Mas, explica que «existe el problema competencial para que la Administración autonómica pueda crear estos controles en puertos y aeropuertos, pero por este motivo encargaremos un informe legislativo que determine nuestro margen de maniobra. El control de estas especies se basa en actuaciones de carácter ambiental que deben decidirse y aplicarse rápidamente, y consideramos que podemos llevarlas a cabo, aunque sea al límite de la legislación y de nuestras competencias, en coordinación con otras Administraciones, tanto estatales como insulares».

Mas pone como ejemplo la invasión de serpientes en las Pitiüses como consecuencia de la importación de árboles ornamentales, principalmente olivos: «Se trata de un fenómeno que se remonta a 2004. En su momento no se actuó con rapidez y desde entonces dedicamos esfuerzos y dinero contra esta plaga, que pone en riesgo a las lagartijas autóctonas. El ejemplo contrario sería el de la avispa asiática. Una respuesta rápida y la coordinación entre Administraciones permitió la erradicación de la especie invasora, mientras que en el norte de España causa estragos y ya sólo cabe la resignación».

El director general indica que «los controles se iniciarían precisamente con los árboles ornamentales, para ir generalizándose posteriormente. Resulta ridículo dedicar esfuerzos y dinero contra la proliferación de serpientes en las Pitiüses, mientras siguen entrando, sin apenas control, árboles ornamentales. En esta línea, la Conselleria ya ha decidido actuar en la protección de las dunas sin estar pendiente de las autorizaciones de Costas».

El apunte

Un problema denunciado por los científicos

La entrada de especies exóticas en Balears se ha convertido en un auténtico problema que ha sido denunciado igualmente por la comunidad científica. Es una cuestión que afecta al transporte y el comercio, pero que acaba con especies animales exóticas liberadas en el medio natural, lo que puede provocar daños y perjuicios ambientales. Lo mismo ocurre con las especies exóticas de flora para jardines. La consecuencia es una proliferación de estas especies en el espacio natural, más allá de las zonas ajardinadas, con importantes alteraciones del equilibrio ambiental.