Vista de la bahía de Palma con el Parc de la Mar en primer término. | A.S.

La subida del precio de la vivienda en España ha experimentado su mayor incremento desde la burbuja inmobiliaria de hace 15 años, con Balears liderando holgadamente el ránking estatal. La tasa de variación anual del Índice de Precios de Vivienda (IPV) en el primer trimestre del año en las Islas se sitúa en el 12 %, casi cuatro puntos por encima de la subida media estatal, del 8,5 %. La variación anual en cuanto a vivienda nueva en el archipiélago fue del 11,8 %, mientras que en el caso de la vivienda de segunda mano llegó al 12 %. Unas cifras que culminan un último año de crecimiento desbocado y que solo encuentran parangón retrocediendo a 2007, en pleno boom del ladrillo. En el primer trimestre de ese año la variación anual se situó en un 13,6 %, con tasas de entorno al 10 % en los dos trimestres siguientes. Asimismo, las Islas encadenan 33 trimestres consecutivos de subidas en el IPV (desde el primer trimestre de 2014).

Esta escalada generalizada a nivel nacional sitúa a Balears en cabeza seguida por Cantabria (11%), Canarias (10,9 %) y Andalucía (10,9 %). Estas cuatro comunidades son las únicas con incrementos que alcanzan los dos dígitos. A diferencia de 2007, cuando la burbuja inmobiliaria estaba a punto de explotar, lo que está provocando este encarecimiento es la falta de la oferta suficiente para dar respuesta a la demanda habitacional, un desequilibrio que en el caso balear se está acentuando cada vez más. Según destaca la directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, María Matos, «nos encontramos ante un nuevo boom por comprar aunque ahora la situación es diferente: ya no hay exceso de producto, sino escasez de stock». La analista señala que el mercado se ha quedado «prácticamente vacío» después de la compra desbocada tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Otros factores añadidos son el encarecimiento de los materiales de la construcción provocado por la crisis y la consolidación de la vivienda como un valor refugio ante la inflación que despierta el apetito de grandes y pequeños inversores. En el caso balear, el comprador    extranjero está obteniendo cada vez más protagonismo en la compraventa de viviendas en los últimos años, hasta el punto de que en 2021 las operaciones a cargo de compradores internacionales subieron un 75 %. Por otro lado, la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Balears (PROINBA) ha advertido que es cada vez más difícil construir vivienda a precio asequible en las Islas, donde haría falta 20.000 viviendas nuevas para cubrir la demanda habitacional según sus cálculos.