La Fundación Civismo y sus antecesores se han inspirado en el concepto de tradición anglosajona 'Tax Freedom Day'.

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El día de la liberación fiscal es la fecha que los ciudadanos dejan de trabajar para pagar impuestos. Los residentes en Baleares trabajan hasta 197 días para cumplir con sus obligaciones fiscales. Es decir, que para poder pagar todos los impuestos que se afrontan anualmente deben trabajar hasta el 16 de julio, fecha de la liberación fiscal en el Archipiélago. Solo a partir de entonces la renta de los baleares queda libre para el consumo y el ahorro. Según los datos del informe de la Fundación Civismo de este año sobre el esfuerzo fiscal de las familias en época de recesión, Baleares es la sexta comunidad que más tarda en liberar a sus ciudadanos de sus obligaciones fiscales.

En España esa fecha oscila entre el 10 y el 22 de julio, con la media fijada en el 13 de julio (tres días antes que en las Islas). Murcia y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla son las que registran una liberación fiscal más temprana (10 de julio), mientras que Cataluña es la que más tarda (19 de julio).
Para realizar ese cálculo, el informe se basa en datos sobre salarios netos y brutos de cada comunidad y las diferencias en la fiscalidad autonómica que recoge anualmente el Consejo General de Economistas de España.

Así, se establece una relación entre ingresos por rendimiento laboral y esfuerzo fiscal (entre el pago de impuestos directos e indirectos -principalmente IRPF e IVA- e impuestos especiales). Así, más allá de la composición de su nómina, el salario neto que un trabajador percibe varía de manera sustancial según su lugar de residencia: las comunidades pueden aplicar diferentes tarifas de IRPF en su tramo autonómico, de modo que el 50 % de la renta percibida por un ciudadano se gravará de distinta manera según donde resida.

La Fundación Civismo y sus antecesores se han inspirado en el concepto de tradición anglosajona 'Tax Freedom Day' para elaborar sus informes anuales, un ejercicio, reconocen, dificultado por «la creciente complejidad del sistema fiscal español».