Con los tres trabajos presentados ayer, la UIB y la Conselleria d’Afers Socials concluyeron la exposición de once investigaciones sobre el impacto social de la COVID-19. En la imagen, investigadores con Laura Celia Gelabert, directora general de Cooperació (izq.). | M. À. Cañellas

La COVID-19 redujo los ingresos económicos del 23,9 % de las mujeres de Balears, según el proyecto de investigación de la UIB Sobrecàrrega, estrés i cansament: els efectes del confinament en les dones de Balears. Este estudio, junto con otros dos, fue presentado ayer y concluye la exposición de once trabajos de investigación de la UIB y la Conselleria d’Afers Socials sobre el impacto social de la COVID.

El estudio mencionado, dirigido y presentado por la profesora Maria Antònia Carbonero, encuestó a más de 2.300 mujeres de las Islas, con entrevistas en profundidad a 17 participantes en situación de vulnerabilidad. El estudio evidencia «la inseguridad en las condiciones laborales de las mujeres, sobre todo las migrantes. Hubo una disminución de recursos económicos en el 23,9 % de las participantes, llegando al 36,1 % en el caso de las mujeres migrantes».

Además, las encuestadas experimentaron durante el confinamiento una sobrecarga de las labores domésticas y de cuidados, con sus correspondientes efectos en la salud mental. Los estados de ánimo más frecuentes fueron inquietud, tristeza, angustia, estrés, irritación y cansancio. El incremento de las labores de cuidados, tener hijos en edad escolar y las condiciones de las viviendas –pocos metros de superficie o carecer de balcón, terraza o jardín– también influyeron de manera negativa en el estado de ánimo.

Asimismo, las participantes afirmaron que habían percibido un aumento de la violencia durante la pandemia, especialmente a las mujeres de entre 18 y 34 años. La gran mayoría considera que la lucha contra la violencia machista es insuficiente y que se debería trabajar más en legislación, educación, protección de la mujer y formación de profesionales en feminismo.