Pedro Sánchez, el pasado lunes en Palma.

El Régimen Fiscal Especial tendrá una vigencia de cinco años, hasta diciembre de 2028. Así aparece en una disposición adicional del Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2023. El nuevo articulado estipula que la fiscalidad del REB se recoja en las cuentas del Estado a partir del 1 de enero del próximo año hasta el 31 de diciembre de 2028, momento en que tendrá que revisarse. El texto deja claro que la temporalidad de las medidas fiscales especiales para Baleares no deberán ser aprobadas o revisadas anualmente, como se había venido especulando en algunos círculos durante los últimos días.

Fuentes consultadas de este diario incidieron en que el articulado que recoge el Presupuesto General del Estado es además fiel al texto aprobado en 2019. No hay ningún cambio. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el lunes en Marratxí que la elaboración de las cuentas para 2023 ya contemplarían esta medida, que supone una inyección económica de 349 millones de euros destinados a compensar el factor de la insularidad en su vertiente fiscal, una reclamación histórica de los diferentes governs autonómicos cuyo anuncio llegó el día previo al último debate de política general antes de las elecciones.

La parte fiscal del REB lleva tres años sin desarrollarse después de que en 2019 se aprobara la ley que compensa los sobrecostes de la insularidad.