Alejandro López. | Jaume Morey

«Un perro es un perro, viva en el campo o en la ciudad, es un ser vivo que nos acompaña y tiene sus sensibilidades». Esta frase se oyó este jueves en un debate del Parlament balear, concretamente en la Comisión de Hacienda de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio y la pronunció el portavoz de Podemos, Alejandro López. Su grupo fue el único (el PSIB se abstuvo) que votó en contra de un punto concreto de una proposición no de ley del PI y que salió aprobada: que el Parlament instará al Gobierno estatal a replantear el anteproyecto de ley de bienestar animal para respetar las competencias de las comunidades y no regular el mundo de la caza ni a establecer nuevas competencias o prohibiciones en relación con los perros de caza».

Podemos sí se abstuvo (no se opuso ) en otros dos puntos que insistían en respetar las competencias en todo lo relacionado con la ley estatal de bienestar animal y en dar apoyo a «al ejercicio de actividades cinegéticas debidamente ordenadas y respetuosas con los perros y el medio ambiente».

El PI presentó en abril esta iniciativa (que ayer se aprobó), cuando la norma estatal no había llegado al Congreso y era sólo un proyecto. Ahora ya está en la Cámara y se están debatiendo enmiendas. Hay polémica pues Podemos y PSOE, como ocurrió este jueves en el Parlment, mantienen posiciones no siempre idénticas. El punto más conflictivo es que su los perros de caza o de presa deben ser tratados igual que las mascotas. Según este proyecto de ley, debe limitarse el tiempo de sacarlos al exterior y no obligarles a determinadas actividades.   

Excesiva regulación

Donde más incidió el portavoz del PI, Josep Melià, que defendió su propuesta (y se aprobó) fue en las competencias de Baleares. Recordó que la caza y su regulación es competencia exclusiva de la comunidad autónoma. Y que así se recoge en el Estatut aprobado en 1983. Y que Baleares tiene sus propias leyes. Precisamente fueron las referencias al autogobierno lo que llevaron a Vox a abstenerse en algunos puntos. El PP y Cs votaron con el PI.

«La caza es una actividad con gran tradición en las Islas, que a lo largo del tiempo se ha ido ordenando y planificando. Resulta indiscutible que la caza ejercida de forma responsable puede ayudar al mantenimiento de la biodiversidad desde un punto de vista ambiental y dar continuidad a una actividad muy arraigada que ayuda a mantener las fincas rústicas» dijo Melià, que    añadió que la ley estatal «regula con tal grado de detalle que no deja margen a las comunidades autónomas para establecer una política propia».

El apunte

El PI no quiere que Vox saque rédito

El PI no quiere que Vox saque rédito electoral con este asunto. Hace tiempo que Josep Melià intenta convencer a Alejandro López de este hecho y en múltiples ocasiones ambos portavoces han mantenido conversaciones al respecto desde que la iniciativa que ayer se debatió (y aprobó) se presentó en abril. Tanto en Baleares como en otras comunidades el partido de extremaderecha se presenta como el partido «de los cazadores». El portavoz de Vox en el Consell de Mallorca también representa a la federación de caza.