El estand de Turquía en la World Travel Market. | Enrique Fueris

La crisis energética derivada de la guerra en Ucrania tendrá unos efectos nada desdeñables en la elección de destino invernal entre los turistas europeos, especialmente entre jubilados alemanes, el caladero más jugoso. El precio del gas va a impulsar a estos ciudadanos a salir de sus fronteras y reducir costes al menos durante algunas semanas. Países como Grecia y Turquía ya han puesto en marcha su maquinaria promocional para captar a esta clientela y convencerla de que sus localizaciones son la mejor opción para pasar un invierno no solo más agradable, sino también más barato.

El estand griego de la World Travel Market de Londres lanza sus anzuelos: entre imágenes de playas de ensueño y minifaldas, sus pantallas intercalan otras del escaparate invernal. 'Greece has winter', avisa. La promoción audiovisual incluye lagos, ríos y excursiones forestales, además del Partenón y el resto de omnipresentes legados arquitectónicos de su historia antigua. Macedonia Central y Oeste, Peloponeso, Tesalia o Épiro son algunas de las regiones con más atractivos invernales y por tanto de una mayor oferta turística.

Desde la HATTA, la Asociación Helénica de Agencias de Viaje y Turismo, explican que la persiana estás lejos de bajarse en los próximos meses. «El invierno no ha sido nunca una prioridad para el sector», asegura George Beloukas, CEO de The Bundle Group. «Pero tenemos ventas y Grecia siempre está incrementando su oferta de actividades de ocio durante todo el año». Se esperan visitas de la región balcánica y el turismo interior, tiene también empuje.

«El verano nos ha demostrado que después de la pandemia la gente tiene muchas ganas de viajar. Lo necesita». La fuerza que sigue teniendo Atenas como destino de city break, es decir, de escapadas urbanitas cortas, es otro aliciente. Como seguro de actividad invernal destaca la oferta de nieve y montaña.

Esquiar a precios más baratos es también uno de los puntos fuertes de la oferta invernal turca. Y además con alternativas realmente cercanas a Estambul, otro destino de city break preferencial. Los responsables de Turkish Airlines en Londres, confían en mantener respirando al sector con reclamos como la gastronomía o los paseos en globo por la Capadocia. El país tampoco anda corto de ruinas históricas ni en oferta deportiva centrada en la naturaleza.

El turismo energético, obviamente, también es un mercado a tener en cuenta por la competitividad de las tarifas turcas y las expectativas de crecimiento siguen en todo lo alto. El ministro de Turismo, Mehmet Nuri Ersoy, reconoce que la temporada ha excedido las previsiones. «Nuestro objetivo a principios de año eran 42 millones de turistas y 35.000 millones de dólares en facturación. Tras revisar esas previsiones al alza acabaremos en 50 millones de visitantes y 44.000 millones de dólares». Asimismo, el país ya ha registrado un 20 % más de ventas en el mercado alemán de las que tuvo en 2019.

Egipto viene de unos últimos inviernos con muy buenos resultados y los alemanes están incrementando sus visitas durante todo el año, al igual que sucede con Túnez. Con todo, estos destinos del Mediterráneo van a tener que competir con otros de larga distancia que parten con ventaja en invierno: República Dominicana, Maldivas, Tailandia, Emiratos Árabes, Estados Unidos, México o Islas Mauricio son los que están registrando más ventas hasta ahora entre el mercado alemán y solo Turquía, de entre los mediterráneos, puede codearse con ellos. El destino líder este invierno, de todos modos, seguirá siendo Canarias