Un momento de la rueda de prensa de este jueves. | Pilar Pellicer

El Registro Unificado de Maltrato Infatil (RUMI) del Govern ha contabilizado el doble de avisos por posibles casos de abuso sexual en 2021 frente a 2019. En total son 950 notificaciones registradas, de las que el 85 %, es decir 825, fueron consideradas graves. No se tienen registros de alerta, sin embargo, del año fantasma, 2020. Son cifras que la mañana de este jueves ha puesto sobre la mesa la Fundación Rana durante la presentación de su campaña 'Que un problema esté oculto no significa que no exista', con la que pretende sensibilizar a la población frente al maltrato infantil y con la que instan a que se «actúe» de inmediato ante una sospecha.

Este año, se lanza la campaña con un mensaje «sencillo y a la vez directo», animando a pasar a la acción para destapar una realidad encubierta, el abuso. Porque además solo un 10 % de las víctimas revela la atrocidad que están padeciendo, recoge la Fundación Rana. «Los datos lo dicen todo», ha manifestado Patricia Moliné, formadora y encargada de relaciones públicas, en declaraciones a los medios en el Hotel Capuccino de Plaza Cort.

Programas

La Fundación Rana actúa con las familias, los menores y desde los centros educativos para prevenir el abuso sexual infantil en la sociedad. Con ello, cuentan con programas de prevención para niños y niñas a partir de cuatro años. También asesoran a padres y madres para que estén alerta, o saber cómo actuar, frente una sospecha o una revelación del menor. Desde 2011 y hasta la fecha, Rana ha llegado a más de 50.500 menores y 7.400 adultos desde los distintos programas de prevención. Moliné ha insistido que la formación es un pilar clave para saber cómo actuar frente a una posible sospecha: «En el tema de las familias intentamos que acudan más a los programas porque muchas veces cuesta; se piensan que si se forman, qué pensará la gente. Y no es así, hacemos formación de prevención».

Por otra parte, desde la Fundación Rana ha agradecido la colaboración de los medios de comunicación, entre ellos el diario Ultima Hora, a la hora de informar sobre infancia y violencia, y han recordado que un periodista «debe ser parte de la solución, no del problema».