La presidenta del Govern, Francina Armengol, en el Parlament. | T. Ayuga

La presidenta del Govern balear, Francina Armengol, ha asegurado este martes que el Ejecutivo ya está estudiando y «trabajando» en la posibilidad de limitar la compra de viviendas a los no residentes para garantizar su adquisición por parte de los ciudadanos del archipiélago. Con ocasión de una pregunta parlamentaria, Armengol ha dicho que la política de vivienda es «clave» para su gobierno y que es «consciente» de las dificultades que existen para acceder a una vivienda en las islas.

En este contexto, la presidenta confía en que la próxima presidencia de la Unión Europea (UE) por parte de España abra el camino para analizar la singularidad propia de Balears como archipiélago y que haga posible esta iniciativa. En su pregunta, el portavoz de Més per Menorca, Josep Castells, ha pedido a la presidenta que se cree ya un grupo de trabajo para estudiar este asunto, tal y como aprobó el Parlament recientemente en una proposición no de ley presentada por la formación menorquina. «La normativa europea se pueda cambiar», ha mantenido Castell, que ha insistido en la necesidad de encontrar esa excepción para Balears que haga posible esta limitación.

Por ahora, ningún gobierno autonómico seguirá por el momento a Balears en su voluntad de limitar la compra de viviendas a los no residentes para paliar la carestía e incluso la cada vez mayor falta de alojamiento en las islas, aunque hay otros territorios con problemas similares, como la Comunidad Valenciana, que considera que son medidas que «no hay que despreciar».

Los últimos datos publicados por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana revelan que en Baleares los no residentes -más del 97 % extranjeros y solo un 2,4 % españoles- compraron en el segundo trimestre de este año el 27,91 % de las viviendas que se vendieron. En Canarias esa proporción fue del 23,38 % y en la Comunidad Valenciana del 21,04 %, aunque varias provincias superaron estas cifras, con Alicante a la cabeza de todas ellas (36,49 %), seguida de Málaga (29,88 %) y Santa Cruz de Tenerife (25,95 %), por delante de otras como Las Palmas (20,74 %), Girona (20,54 %) y Murcia (14,36 %).