Jan Orfila trata de anotar durante un partido de la selección balear ante Lituania. | Nuria Rincón

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Jan Orfila (Sant Lluís, 1986) jugará la próxima temporada en el Stade Montois, club francés que milita en la Nacional 2, el equivalente a la liga EBA en España. El pívot de Sant Lluís finiquita así su ciclo en Kosovo, donde ha integrado las filas del KB Trepca Mitrovice, alcanzando las semifinales por el título de liga. En declaraciones en exclusiva para este diario, Orfila admite que la experiencia en la región exyugoslava ha sido «aceptable y positiva» desde una óptica deportiva, pero «difícil» en el plano personal y social.

La ciudad de Mont-de-Marsant, cuna del mítico exportero de la selección francesa y del PSG en los 80', Joel Bats, será a partir del 15 de agosto el nuevo hogar de Orfila, uno de los mejores baloncestistas jamás surgidos de la latitud insular.

Números de lujo (15.4 puntos, 6.5 rebotes y 1.7 asistencias de promedio por partido), presencia entre los cuatro mejores de la liga -el Sigal Prishtina cercenó su paso a la final-, en el all star de la competición... «Deportivamente doy por buena la experiencia, la liga está bien, su nivel es aceptable», refiere Orfila en su valoración sobre la campaña que ha desarrollado en suelo kosovar, la cual vira abruptamente al evaluar su rutina diaria.

«Es difícil vivir allí para un europeo, son costumbres y hábitos muy distintos -el 95% de la población es musulmana-. Además, nuestro pabellón estaba en obras y siempre estábamos jugando fuera...», repasa el pívot menorquín.

A diferencia de otros veranos, la demora en definir el futuro no sobresaldrá en el que deviene. No en vano, Orfila ya tiene blindado su siguiente destino. El Stade Montois, un modesto club francés ubicado en la ciudad de Mont-de-Marsant (Aquitania), alineado en la cuarta liga gala, es la plaza escogida. «Ya he firmado», confirma Orfila, que ha optado por ese tablero «pues Francia me ofrece todo lo que quiero; la propuesta económica es buena, entrenaré 3-4 días por semana, aprenderé el idioma y no tendré un exceso de presión», anota.