El interior vasco Urko Otegui, ayer por debajo de su nivel habitual, lanzando desde seis metros en la pista del Joan Busquets. | pm

TW
12

En un partido acelerado con mucho descontrol y donde los triples fueron la clave, 9/20 locales por 14/28 visitantes, el Hestia Menorca terminó cediendo la derrota a domicilio ante un CB Prat que llegaba a la cita empatado a puntos en la parte alta de la tabla clasificatoria y a sólo una victoria del líder Basquet Girona.

El duelo comenzó a ritmo muy alto con los dos quintetos muy incisivos en lo ofensivo. Así Covington colocó a los menorquines en ventaja, 2-4 en apenas un minuto, hasta que aparecieron Blanch en el perímetro y Parrado bajo canasta machacando para darle la vuelta a la torilla con un parcial de 9-0 en los dos siguientes minutos. Pero el duelo estaba muy alocado sin gobierno alguno, por lo que cuando los triples de Méndez o Xavi Hernández se unieron a los puntos de Covington, unido a la buena defensa en general y la veteranía de Otegui, el Menorca firmó un escandaloso parcial de 0-16 para colocar el 11-20 a falta de tres. Pero el partido era un descontrol total y en el tramo final los locales recuperaron sensaciones y renta en el electrónico. Al final 18-23.

En el inicio del segundo Okeke se destapó en ataque y los menorquines volvieron a jugar con ventajas en torno a la decena de puntos, pero los catalanes tiraron de triple para no ceder más, 29-36 en el ecuador. Pero el tirador Corbacho hacía de las suyas y Blanch tenía que salir al rescate, y es que cada vez quedaba más claro que el que mejor defendiese tendría mucho ganado porque el partido se jugaba a tirones sin que ninguno fuera capaz de imponer su baloncesto, nueva brecha con el 34-46 a falta de minuto y medio. Así, lo que era un resultado perfecto para marcharse a los vestuarios acabaría emborronado por el mal final de los menorquines. Al descanso 41-46. Un reinicio nefasto y un tres más uno de Blanch volteaban la tortilla en menos de un minuto, 49-46. Pero no sería ni mucho menos la última y ambos quintetos, principalmente Parrado y Méndez con dos cada uno, se enzarzaban desde el triple para desatar la locura en los siguientes tres minutos, 57-57. Lejos de serenarse el duelo siguió caliente y muy entretenido de ver, pues ahora era Covington quien se enchufaba dos triples casi consecutivos, 64-65 a falta de dos y medio y 68-67 al acabar el periodo.

Cómo no, Corbacho comenzó el cuarto y definitivo anotando de tres y él mismo metería la siguiente canasta visitante tres minutos más tarde, otro triple para el 72-73. Pero no se quedó ahí, porque el quinto triple colocó el 76-78 en el ecuador del cuarto y el sexto y definitivo para el 80-81 a falta de tres para el final del partido (destacar que Corbacho sólo intentó canastas de tres puntos y los tiros libres que metió fueron producto de una falta desde el triple). Pero con eso no bastaba, porque el Prat tenía más recursos y hombres como Blanch o Osayande, que hizo una gran segunda parte, acabarían siendo decisivos en un tramo final de encuentro donde el Menorca no encontró a nadie más echando en falta a jugadores tan importantes como Otegui o un Pitu Jiménez eliminado finalmente por faltas.