Thibaut Pinot, del Groupama Fdj, celebra su victoria de etapa en la cima del Tourmalet. | YOAN VALAT

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El ciclista francés Thibaut Pinot, del Groupama-FDJ, ha ganado este sábado con un ataque 'in extremis' la decimocuarta etapa del Tour de Francia, disputada sobre 117,5 kilómetros entre Tarbes y la cima del Tourmalet en la localidad de Barèges, mientras que su compatriota Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quick Step) ha sido segundo y con ello ha reforzado su liderato en la clasificación general, donde Enric Mas ha caído hasta la décima plaza y ha cedido el maillot blanco de mejor joven.

Pinot efectuó dicho ataque, con sangre fría, a menos de 150 metros para cruzar la línea de meta. A su rebufo, Alaphilippe terminó en una dulce segunda posición, pues aventajó en medio minuto al británico Geraint Thomas (Team INEOS). Así, tras sumar las bonificaciones, el portador del maillot amarillo se situó con 2:02 de renta sobre un Thomas algo 'tocado' en el aspecto moral mientras Enric Mas caía a la décima plaza a cinco minutos y 38 segundos de su compañero.

La jornada del gran test del Tourmalet arrancó oficialmente a las 14.00 horas, con 110 kilómetros por delante y con el italiano Vincenzo Nibali animándose con tempraneras galopadas, desperezando a un Bahrain-Merida que poco a poco recupera la tranquilidad en sus filas después del extraño abandono del australiano Rohan Dennis a mitad de semana.

A colación de ese primer ataque, el eslovaco Peter Sagan (Bora-Hansgrohe) se unió a Nibali e hizo que el pelotón reaccionase, provocando que surgiera la gran fuga del día. Y es que el contragolpe desde atrás sirvió para fraguar tal escapada con 17 hombres, entre los cuales figuraban los españoles Carlos Verona (Movistar Team) y Luis León Sánchez (Astana Pro Team).

Junto a ambos, Sergio Henao (UAE Team Emirates), Lennard Kämna (Team Sunweb), Tim Wellens (Lotto-Soudal), Lilian Calmejane, Romain Sicard y Rein Taaramäe (Total Direct Energie), Ilnur Zakarin y Marco Haller (Katusha-Alpecin), Guillaume Martin (Wanty-Groupe Gobert) y Élie Gesbert (Arkéa-Samsic) persiguieron a Nibali y Sagan hasta disfrutar todos de 2:10 de ventaja sobre el pelotón en el kilómetro 25 del recorrido.

Pero el ritmo exigente comenzó a 62 kilómetros de la meta, con el Movistar, con el Groupama-FDJ y con otros equipos parejos tomando la iniciativa en detrimento del INEOS; su jefe de filas, Geraint Thomas, vio por el camino la pérdida de gregarios importantes como Michal Kwiatkowski, Gianni Moscon, Dylan van Baarle y Luke Rowe.

El Col del Soulor, de 1ª categoría, designó la mitad de una etapa que ya había generado sus primeras víctimas. Tal fue el caso del francés Romain Bardet (AG2R La Mondiale), favorito en la primera semana del Tour pero últimamente yendo a menos, y que en esta decimocuarta etapa sufrió un descuelgue al igual que una treintena de corredores.

Ésa fue la primera criba, dejando en cabeza de carrera a solo ocho ciclistas. Mientras tanto, en la parte trasera de la 'serpiente multicolor', los hermanos Simon y Adam Yates flojearon y se despidieron de bastantes opciones a luchar por el podio definitivo de los parisinos Campos Elíseos.

Sin ofensivas peligrosas entre los candidatos más fuertes a la victoria de etapa, ni tampoco entre los 'gallitos' de la clasificación general, Sicard entró en Luz-Saint-Sauveur para empezar la subida al coloso puerto del Tourmalet. Enfrente, le esperaban 19 kilómetros con un promedio de pendiente al 7,4 % y con lo más duro en sus metros finales.

Para esta 83ª vez del Tour subiendo el Tourmalet, Gesbert rebasó a Sicard y de manera provisional ocupó el liderato, pero el del Arkéa-Samsic fue neutralizado por el grupo de perseguidores. Al mismo tiempo, el colombiano Nairo Quintana aguantaba a duras penas y obligó a que Movistar ordenase a Marc Soler que lo ayudara. En esos momentos también empezó a perder contacto Enric Mas, que acabaría cediendo en meta dos minutos y 54 segundos para retroceder desde la cuarta a la décima plaza de la general a cinco minutos y 38 segundos del líder.

Estaba claro que la estrategia del equipo 'telefónico' no había funcionado, exprimiendo en demasía a su líder y viendo cómo a 10 kilómetros del desenlace estaba ya más atento de agarrar un refresco del público que de tirar hacia delante. Soler salió a su rescate, pero el triunfo de etapa y las esperanzas de la general estaban más arriba.

Otro componente del Arkéa-Samsic, el francés Warren Barguil, aprovechó el momento de dudas para lanzar un ataque a 9,5 kilómetros del desenlace. Incluso el ritmo de Dylan van Baarle, encabezando él la fila de 15 ciclistas donde resistía la mayoría de favoritos, no redujo la ventaja del bretón.

Pero entonces apretó el también galo David Gaudu (Groupama-FDJ), haciendo desaparecer esos 8 segundos que su compatriota tenía en cabeza de carrera. El carácter tan áspero del Tourmalet, pese al jaleo de los aficionados, estaba pasando factura a hombres ilustres de la 'Grande Boucle', como comprobaron el neerlandés Wout Poels (INEOS) y luego el español Alejandro Valverde (Movistar).

Pinot cogió ahí fuerzas, después de que los representantes del equipo Jumbo-Visma hubieran otorgado una alta cadencia en el pedaleo, y su estirón tuvo premio con la victoria de etapa por delante de Alaphilippe; el 'tulipán' Steven Kruijswijk concluyó en el tercer puesto, recompensando con ello el esfuerzo del citado Jumbo-Visma.

El mejor español del día fue Mikel Landa, quedándose a 14 segundos del vencedor de la etapa y salvando un poco los muebles para un Movistar irregular, ya que Quintana cedió en meta 3:24. Otro ciclista que flaqueó, aunque mucho menos que el colombiano, fue el danés Jakob Fuglsang (Astana) al llegar a 47 segundos de un Alaphilippe que gana cada vez más enteros para optar al triunfo final de París.