Galmés, Lacueva y Mas. Los jugadores del Mercadal rodean a un jugador del Sant Rafael en un lance del partido jugado ayer - Seba Candela/Diario de Ibiza

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El Mercadal se quedó con las ganas en su salida a Eivissa donde aspiraba a obtener un resultado positivo en el feudo del Sant Rafael. Dos goles de los llamados sicológicos al inicio y final del primer tiempo, y un arbitraje muy perjudicial le privaron de su objetivo el día en el que Rubén Carreras hizo su debut con la elástica rojiblanca.

El Sant Rafael fue práctico e hizo lo que tenía que hacer para derrotar al Mercadal y conseguir su primera victoria de la temporada. El equipo trabajó, se sacrificó, peleó, marcó dos golazos en los momentos claves y, además, el meta Moro estuvo soberbio en tres intervenciones. ¿Jugar? Lo que se dice jugar los blues jugaron poco, especialmente en la segunda parte, pero se aseguró el triunfo que era su meta.

El técnico Vicente Román había pedido en la previa que sus jugadores salieran enchufados y centrados y no le fallaron: presionaron y acosaron en los primeros compases al Mercadal para impedir que pudiera salir jugando el balón. El Sant Rafael apretaba sin desmayo arriba, en el centro del campo se anticipaba y con la defensa adelantada no se permitió ninguna floritura.

Fruto de esta presión llegó el primer gol. Adrián Ramos recibió un buen balón al borde del área, evitó hábilmente la salida del portero Barceló y casi sin ángulo marcó un bonito y valioso gol. Era el minuto 9, el momento ideal.

El gol templó los nervios de los locales, pero despertó al Mercadal, que empezó a jugar más cómodo en la zona ancha, donde Adri y Eli no siempre se entendieron al ser dos jugadores con el mismo perfil técnico y táctico.

En el minuto 32 llegó la segunda jugada determinante. Falta fuera del área que lanza magistralmente Camps, pero el meta ibicenco Moro desvía el balón a córner cuando se colaba por toda la escuadra. Un paradón.

Aquí pudo estar la clave del encuentro porque pudo cambiar el rumbo del mismo, pero Moro, una vez más, demostró que es uno de los mejores metas de la categoría.

El Mercadal parecía ser el dueño del partido. Daba la impresión de que había pasividad en los ibicencos, pero debía ser que estaban agazapados porque en el minuto 40 Adri robó un balón y sin pensárselo dos veces lanzó un trallazo que Barceló vio pasar como un obús. El Mercadal no daba crédito y el Sant Rafael se lo había ganado a pulso en los primeros 45 minutos.

Antes de que empezara la segunda mitad los mercadalenses se abrazaron en el campo y se dieron consigna para ir a por el partido y a los diez minutos Rubén Carreras pudo acortar distancias, pero Moro estuvo atento e impidió el gol.

La reacción del Sant Rafael fue inmediata pero tímida. Fisher no remató bien de cabeza y Vicent tiró una falta que el guardameta visitante envió a córner. No hizo nada más en ataque el cuadro local. Bastante tenía con contener las llegadas del Mercadal, que se sucedieron del minuto 68 al 90.

Los menorquines reclamaron, con razón, un penalti por derribo de Joel; a continuación se les anuló un gol con un dudoso fuera de juego y luego reclamaron otro penalti por manos de un defensor. El árbitro no les hizo ni caso pero sacó de quicio a los futbolistas y a los técnicos visitantes.

Luego pudieron marcar Guti, Joel y Miguel, pero no estuvieron acertados de cara a puerta.

La segunda parte fue muy larga para el Sant Rafel, que al final del encuentro celebró por todo lo alto su victoria mientras el Mercadal no vio recompensado su esfuerzo.