Imagen de esta presente temporada 2021-22 de la jugadora ciutadellenca, Elena Montenegro, en las filas de la UE Sami de Sam Martí

Adiós a la capitana. Primero la propia UE Sami y posteriormente a este diario la misma jugadora, Elena Montenegro, confirmaron la retirada definitiva de los terrenos de juego de una de las mejores jugadoras de fútbol 11 y fútbol sala que da dado la Isla. Después de cuatro temporadas en fútbol hierba en las filas del club verdiblanco de Ciutadella y de otros catorce cursos en fútbol sala –entre Atlètic Ciutadella y Penya Ciutadella–, la ciutadellenca ha anunciado, muy a pesar suyo, su adiós definitivo al fútbol. La ‘capi’ del Sami de la Liga Autonómica se rompió los ligamentos de la rodilla durante un entrenamiento.

Montenegro, que en el final de su etapa en el fútbol ‘indoor’ ya tuvo que ser intervenida quirúrgicamente de la otra rodilla, confirmaba su fatal e inesperado epílogo. «Tristemente sí que en esta ocasión ya es una retirada definitiva. Me toca ahora pensar en la salud y en un futuro y ya tengo una rodilla bastante mal, por lo que ahora empezar con la otra no podré seguir jugando a este deporte que tanto me ha regalado siempre», señalaba este viernes, entre lamentos, Montenegro.

Para desgracia suya, este escenario no le es nuevo a la jugadora del Sami, acostumbrada a padecer contratiempos físicos. Sin embargo, expresa la insular que en esta ocasión, «es diferente que la primera vez que me pasó. Acumulo ya hasta tres operaciones en la rodilla izquierda, la última de cruzado, y ahora ya tengo casi 42 años y se ha roto la otra rodilla», aseveraba Montenegro. Ahora a la jugadora le toca esperar que la rodilla lastimada se le desinflame «y valorar cómo me siento, ver pros y contras de una posible nueva operación porque la recuperación es muy larga, de unos seis meses», exclamaba y admitiendo la veterana y ejemplar futbolista que de da «mucho miedo volver a pasar todo eso y más, sabiendo que no jugaré. Pero insisto que ahora toca esperar».

Jamás se habría imaginado la samista, después de tres intervenciones quirúrgicas, que el fin de su carrera futbolística llegaría a raíz de su enésima lesión de rodilla. Y encima, en la ‘buena’. «Es muy duro la verdad para una jugadora acabar así después de tantos años; siempre piensas bueno, me retiraré el último partido y lo disfrutaré al máximo», narra en voz alta. De hecho, el año pasado pensaba retirarse pero quiso seguir este último «y al final no pude acabar mi sueño. Y sí, encima, con una temporada brillante del equipo. Te quedas con un sabor agridulce y más porque disfrutaba en esta posición donde volví a reencontrarme con el gol. Pero bueno la vida es así y toca seguir», decía, entre lamentos y muy agradecida a Sam Martí por este curso.

Centrada en los banquillos

Montenegro, mientras asume que ya no se vestirá más de corto tras casi dos décadas como jugadora, se centrará en su otra gran pasión, ya que es entrenadora de formación en el Sami. «Tendré que vivir el fútbol de otra manera, ya me saqué el título de Iniciación y disfruto viendo los niños; otra forma de vivirlo», subraya, pensando incluso sacarse el Nivel 1. «Quizás ahora sea el momento de replanteármelo pero poco a poco; ahora necesito asimilar y aceptar todo lo que me está pasando y el tiempo dirá».