Los jugadores del Barcelona matean a Gerard Piqué | Albert Gea

Gerard Piqué, uno de los mejores centrales de la historia, se despidió del Camp Nou con un sentido homenaje y su Barcelona líder provisional de Primera División tras imponerse por 2-0 al Almería. El defensa catalán, campeón de todo con el conjunto azulgrana y del mundo y de Europa con la selección española, recibió un merecido tributo antes y cuando fue reemplazado por una afición entregada a un jugador que ha logrado una treintena de títulos con su equipo y que se ha convertido en leyenda culé.

Salió del césped prácticamente entre lágrimas bajo una tremenda ovación. Xavi Hernández le concedió la titularidad para una fecha tan señalada. La emoción por su adiós estuvo acompañada por el resultado deportivo que deja al Barcelona al frente de la tabla con dos puntos de ventaja sobre el Real Madrid, que visitará el lunes al Rayo Vallecano en el último partido de la decimotercera jornada.

El Barcelona sacó adelante el partido sin grandes alardes y con algún susto, como una galopada del belga Largie Ramazani, que no supo culminar ante el meta alemán Marc-Andre Ter Stegen y alguna que otra aproximación peligrosa del bloque almeriense.

El polaco Robert Lewandowski esta vez no marcó. Incluso falló un penalti a los 7 minutos. Lo hicieron el francés Ousmane Dembele (m.48), con un disparo suave colocado junto al palo, y el neerlandés Frenkie de Jong (m.62), al aprovechar un rechace del portero Fernando a un tiro de Ansu Fati.
Entre ambos sentenciaron el partido y solo quedó esperar al momento en el que Piqué dejara el campo. Ocurrió a seis minutos del final. Fue reemplazado por el danés Andreas Christensen. Se quitó el brazalete, abrazó a sus compañeros y se retiró emocionado saludando a una afición entregada en la que ha dejado un recuerdo imborrable.