El colegiado Dani Hidalgo Fuster, en un encuentro de esta temporada

El partido que enfrentó el pasado domingo a mediodía en el Municipal Mahonés a Sporting de Mahón y Atlético Villacarlos, correspondiente a la jornada 17 de Liga Regional y que finalizó con victoria visitante por 1-2, estuvo manchado por un incidente racista, que motivó al árbitro del encuentro, Dani Hidalgo Fuster, a interrumpir el mismo por espacio de diez minutos durante la segunda mitad.

Los hechos, según narra el propio colegiado, y de los que lógicamente hizo reflejo en el acta del partido, se originan a raíz de una acción de saque de banda en favor del Sporting, «pero algunos aficionados del Villacarlos, que se encontraban en esa zona, retuvieron el balón con la intención de que se perdiera tiempo», explica Hidalgo, que de inmediato pidió otro balón para que el juego se reanudase.

Una vez el árbitro entregó el balón para que se efectuara el saque al jugador sportinguista Nixon (con el dorsal 10), este cayó el suelo tras ser golpeado por uno de los integrantes del grupo de personas que desde la banda trataba de evitar el saque.

Con el jugador en el suelo, se lió un tumulto entre jugadores y delegados de los dos equipos... y la misma persona que había agredido poco antes a Nixon, se dirigió a Samb Macode (jugador del Sporting, número 8) y le profirió «insultos racistas», detalla Dani Hidalgo, que de inmediato localizó al individuo (se trata de un jugador de la plantilla del Atlético Villacarlos que se encontraba fuera de convocatoria, según confirma el propio colegiado).

Posteriormente, el árbitro detuvo el partido, alejó al individuo de la zona y se esperó a que se personara la policía, cuya presencia reclamó el delegado de campo a instancias del propio árbitro. Una vez las fuerzas del orden se llevaron al individuo, el partido, «que no registró ningún otro incidente», precisa el árbitro, se reanudó y terminó con victoria del Villacarlos, 1-2. Una interrupción contra el racismo.