Amelia Portero, en acción, durante un partido de este año en Ciutadella. | Josep Bagur Gomila

El Avarca de Menorca, el único equipo integrante de la Liga Iberdrola de voleibol que no ha dejado de puntuar en ninguna de las siete jornadas que hasta la fecha se han disputado, retorna esta tarde a la acción, en el marco de la octava fecha de calendario, en la que se enfrenta al CV Sayre CC La Ballena, en el Pavelló Municipal d’Esports de Ciutadella, a partir de las 19.00 horas.

Un rival evocador (no en vano, fue el adversario del Avarca en la Supercopa 2020, título que entonces se embolsó el cuadro menorquín jugando ante su público) a la par que asequible (que no sencillo), según denuncia su estado en la clasificación y su dinámica, que varía de modo radical en función de si actúa en su campo o a domicilio; el bloque canario es sexto, tres puestos por debajo del Avarca (tercero) y mientras en casa lo ha ganado todo (tres de sus cuatro victorias, dejando al rival a cero), todavía no ha sido capaz de hacerlo fuera de casa (el 3-1 que cedió en pista de La Laguna, su mejor registro como visitante).

La receptora Marta Santos Hurst, incluida en el ‘7 ideal’ de la jornada previa en la Liga Iberdrola, y la opuesta Domingas Soares, se advierten las jugadoras más en forma en la plantilla del Sayre, así como sus principales focos de producción.

Mentalidad

En clave menorquina, la mentalidad es clara. Sellar un nuevo triunfo en Ciutadella, prolongar el estatus de invicto jugando de local otra semana, y con ello, aproximar un poco más su clasificación para la Copa de la Reina (de la que cuesta, a estas alturas de curso, poner en cuestión la presencia del cuadro que entrena Bep Llorens). No cabe otro ideario de partido en la mente del equipo menorquín, que en la buena línea que está exhibiendo en la apertura de la presente campaña, solo aflora un ‘pero’; aún no ha podido ganar ningún encuentro cuya resolución se ha producido en la ‘muerte súbita’ del quinto set. Pero hasta la fecha, eso no ha sido un hándicap para que el Avarca se haya acomodado entre los mejores de la clasificación. Que siga la racha.