Un distintivo de sostenibilidad que identifica y pone en valor los productos y servicios de algunas empresas que desarrollan su actividad económica en la Isla con iniciativas para proteger el medio ambiente, la cultura y la sociedad. Eso es en esencia la marca Reserva de Biosfera, un sello que representa un compromiso con el territorio mediante el cual productores, artesanos y empresarios turísticos se adhieren a una serie de criterios en consonancia con los valores de la Reserva de Biosfera de Menorca.

Actualmente existen más de 60 productos y servicios acreditados con este sello, tanto dentro del sector primario como en el de servicios, y siete están a punto de incorporarse. Una cifra que no ha dejado de crecer desde que se apostara por un modelo que supone una garantía tanto para visitantes como habitantes. Quien abandera el distintivo se compromete a operar de una manera sostenible y a contribuir en la preservación de la identidad y del patrimonio cultural del territorio. Bajo ese paraguas se pretende conseguir promocionar y diferenciar productos, bienes y servicios que definen Menorca. Estamos hablando de su sector agroalimentario, su artesanía, su sector turístico y de restauración, sus actividades económicas tradicionales o la comunidad ganadera, entre otras.

Una manera de realizar las cosas que nos remite a lo sencillo y natural. En la actualidad el reglamento establece una veintena de categorías, abiertas a seguir creciendo en función de la demanda y las necesidades. Cada una de las existentes se integra en dos grandes familias, productos y servicios turísticos. En la primera figuran las siguientes actividades: artesanía alimentaria, artesanía no alimentaria, carne, queso, fruta, huerta, miel, leche y derivados, trigo y derivados, embutidos, huevos y vinos. De la segunda forman parte el alojamiento turístico, restauración, actividades turísticas, tiendas especializadas y visitas a industrias agroalimentarias y espacios culturales.