El menorquín fue el encargado de abrir el nuevo curso académico en Ciutadella | Josep Bagur Gomila

Cambio climático y transición energética. Dos asuntos de actualidad que cada vez están más en el punto de mira de la sociedad y que este viernes fueron elegidos para la conferencia inaugural del nuevo curso académico del Cercle Artístic de Ciutadella. Allí, desde la mesa de la sala Jeroni Marquès, el doctor en Física de la Tierra Damià Gomis, dejando de un lado perspectivas como  las del optimismo y el pesimismo, recurrió a los datos objetivos para ilustrar a los asistentes a la conferencia con su análisis científico.

A modo de resumen, la visión de Gomis es que la situación que estamos viviendo actualmente «no pinta bien, pero todavía hay margen de maniobra». En ese sentido, el director del Laboratorio Interdisciplinar sobre el Cambio Climático lanza un mensaje alto y claro a la sociedad. «La década actual es absolutamente crucial de cara al futuro», advierte.

El experto sostiene que si seguimos acumulando gases de efecto invernadero al ritmo actual «en el año 2030 será imposible que la temperatura no suba más de dos grados». Gomis recuerda que el mal hecho hasta la fecha, que ha supuesto que desde la Revolución Industrial la temperatura haya crecido un grado, es irreversible. En ese sentido, hace hincapié en el hecho de que hay que entender que el cambio climático no depende de las emisiones de cada momento, sino de lo que se va acumulando de forma progresiva en la atmósfera.

Bajar el ritmo

«Si continuamos acumulando emisiones al ritmo actual, en pocas décadas podremos estar hasta tres y cuatro grados por encima», alerta el científico, quien por otra para señala que si se actúa drásticamente y de forma global se podría llegar a estabilizar el incremento de la temperatura en torno a 1,5 o 2 grados.

Parece claro que en el ámbito científico se es plenamente consciente del problema existente, pero a nivel de calle «no se llega a apreciar bien la magnitud ni la que nos viene encima». Alertas que solo percibimos cuando vivimos estíos tan cálidos como el que acabamos de despedir o acucia el problema de la sequía. «Veranos como el de este año cada vez serán más frecuentes, podrían llegar a ser normales en unas décadas», vaticina, «y no somos conscientes de lo que eso significa en temas como por ejemplo el de los recursos hídricos».

Insiste Gomis que aún no es tarde. «Estamos a tiempo de escoger si vamos hacia lo grave o lo muy grave» asegura.También reconoce que antes el escenario era más alentador, pero la inestabilidad política internacional actual es un problema serio también en el aspecto medioambiental: «Antes había un sentimiento más globalizado, ahora los acuerdos son más difíciles, está claro que tiene que haber un compromiso por parte de todos», concluye.