«Loop». El montaje, explican sus responsables, cuestiona los límites del escenario en busca de su magia y la «ambición de liberar la imaginación de los espectadores» | Pedro Arnay

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Desde 1995, Aracaladanza viene compartiendo con el público un    fascinante universo creativo que nace desde la imaginación y la danza. En la compañía, que en 2010 se alzó con el Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud, están convencidos de que la «magia transforma de manera mágica la realidad». Una filosofía que les ha llevado hasta la producción de un nuevo espectáculo, «Loop», que este domingo aterriza en el escenario del Teatre des Born (18.30 horas) como una de las propuestas estrella de la temporada otoñal.

«Nacimos con una idea muy clara. Ofrecer espectáculos de alta calidad de danza contemporánea para el público infantil, algo que después desarrollamos para todos los públicos», explica Javier Torres, miembro de la compañía desde sus comienzos y responsable del diseño de producción del montaje. Aracaladanza tiene un público diana de «niños de cero a 100 años» confiesa con una sonrisa al explicar que da igual la edad de quien se encuentre entre las butacas «ya que siempre hay que tratarlo como un espectador inteligente».

Tras la pandemia, «teníamos hambre de público, confiesa Torres, y después de que los teatros permanecieran vacíos, la compañía pensó que era el momento de rendir un homenaje al escenario». Y así nació «Loop» este 2022, «lo que nosotros llamamos una carta de amor a la maquinaria escénica» apunta Torres. Y el resultado no ha dejado indiferente; de hecho ya ha conseguido sus primeros reconocimientos: el premio Feten al Mejor Espectáculo de Danza, de nuevo bajo la dirección del coreógrafo argentino Enrique Cabrera, impulsor y verdadera alma de Aracaladanza desde sus comienzos.

Un galardón más que sumar a la gran cantidad de premios Max que acumulan en sus tres décadas de trayectoria. Periodo en el que mundo de los espectáculos de danza y teatro han cambiado mucho. Y «Loop», asegura Torres, es un buen ejemplo. «Antes cuando se hacía un montaje para público familiar era todo muy sencillo. Ahora nosotros viajamos con un trailer y necesitamos doce horas para armar toda nuestra maquinaria escénica», asegura. «Loop» es una obra que plantea muchas preguntas. ¿Qué queda tras los aplausos de una función? ¿Cómo es un escenario vacío?... Como respuestas desde la compañía hablan de «teatro dentro del teatro y danza dentro de la danza».