El salón del Cercle Artístic se llenó para presenciar el debate de los candidatos | Sergi Garcia

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El bipartidismo certificó su defunción pero la división izquierda-derecha en torno a cuestiones fundamentales como el territorio continúa, y así se dejó notar la noche de este viernes en el debate de candidatos al Consell celebrado en Ciutadella, muy concurrido y en el que el Plan Territorial Insular, la zonificación del alquiler turístico y el problema de la vivienda se llevaron el protagonismo. Claro está que la carretera general inacabada también tuvo su momento, pero solo para constatar los reproches y la poca autocrítica por el retraso acumulado, tanto del PP como de las representantes de PSOE, Més y Podemos, candidatas ahora y gobernantes estos cuatro años.

La sala Jeroni Marquès del Cercle Artístic, remodelada e inaugurada para la ocasión, se llenó. Más de un centenar de personas siguieron un debate ágil gracias al control férreo de los tiempos de intervención por el moderador, el periodista David Marquès. Tarea ardua porque anoche fueron ocho los candidatos –solo excusó su asistencia Dionisio Tobajas del PLIE–, y no seis como en Maó.

Misericordia Sugrañes, candidata del PP, afirmó que el Plan Territorial que finalmente el gobierno del Consell ha renunciado aprobar, «es más restrictivo que el de 2003 y no resuelve problemas como el de los hortals, la vivienda o el alquiler turístico». Sugrañes anunció que si gobiernan recuperará la Norma Territorial Transitoria «que fue un documento de consenso». Ciudadanos y Vox celebraron que el plan no se haya aprobado. «Es una alegría», manifestó Antoni Camps, avanzando que su partido cambiará las políticas territoriales de la izquierda «por otras sensatas, queremos protección pero eso no significa prohibir sino gestionar, no puede ser que la política territorial se dirija desde los despachos del GOB».

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El candidato de Cs, José Negrete, también anunció «un giro importante» en el ámbito territorial, «me congratulo de que no esté aprobado», dijo, «el Plan Territorial no protege a la gente que está a cargo del suelo rústico». Negrete subrayó no obstante que «protegeremos el medio ambiente, no vengan con el discurso del miedo», espetó a las candidatas de izquierdas. Por su parte los candidatos del PI y Actúa reclamaron más consenso para este instrumento de planificación.

La alianza entre Susana Mora (PSOE), Maite Salord (Més) y Cristina Gómez (Unidas Podemos) pese a ser rivales se manifestó en defensa del PTI. Mora explicó que el plan se ha revisado con participación, que consolida la protección aprobada en 2003 y que ha permitido la Menorca «de la que estamos orgullosos», un argumento compartido por Salord quien aseguró que esa preservación territorial «nos ha hecho diferentes». Gómez defendió la necesidad de planificar para evitar «el urbanismo a la carta».

Vivienda

La falta de vivienda asequible, la gentrificación de los cascos urbanos y el alquiler turístico, tres problemas entrelazados que también consumieron muchos minutos de debate y dejaron posturas claras: a favor de facilitar el acceso a la vivienda, especialmente a los jóvenes, se postularon los ocho candidatos. Incluso con el punto en común entre PP y Unidas Podemos de que el Consell tenga más capacidad de maniobra. Pero el alquiler turístico de nuevo dibujó dos bloques, PSOE, Més y Podemos defendieron la zonificación para no afectar al alquiler residencial, para el que Actúa pidió un tope en los precios del alquiler; y PP, Ciudadanos y Vox defendieron la libertad para alquilar. Sugrañes aseguró que en Menorca hablar de alquiler turístico es hablar de «economía doméstica», Camps señaló que la zonificación «genera injusticias» y Negrete alegó que el alquiler turístico beneficia a la oferta complementaria.