Con ilusión y cautela. Así comenzó la andadura de las diez firmas menorquinas que, desde ayer y hasta el sábado, participan en Modacalzado. Homers, Jaime Mascaró, Jalonty, Looky, Patricia, Plumers, Pons Quintana, Ponti, Ria y Salord Jover han acudido al salón del calzado, confección en piel y complementos que se celebra en el recinto Feria de Madrid con la esperanza de mantener el contacto con sus clientes y aumentar sus ventas, según explicaron los responsables de estas empresas.

La actual coyuntura, no obstante, les obliga a ser realistas y, en mayor o menor medida, a conformarse con que las ventas no bajen. "Esperamos mantener el nivel de ventas que hemos tenido hasta ahora. Si se cumple o no, es relativo, aunque parece que no hemos comenzado mal", aseguraba Santiago Pons Quintana, de la firma homónima. "Teniendo en cuenta la situación, estamos a verlas venir, a la expectativa de cómo responde el mercado", comentaba Miquel Mesquida.

"Venimos con mucho optimismo, hemos preparado la colección con la ilusión de que guste, pero el ambiente sabemos como está. Esperamos que pronto se recupere el consumo y que nuestros artículos tengan la salida de antes", corrobora Ángel Mesquida, de Looky. En similares términos se expresaba Lina Mascaró, responsable comercial y de exportación de Mascaró. "Siempre venimos a las ferias con optimismo y ganas de vender y con los deberes hechos, con una colección que pensamos que gustará porque venimos de MICAM donde ha tenido muy buena acogida".

En Homers mostraban su confianza en que la afluencia de clientes fuera destacada a fin de que pudiesen apreciar "la calidad del producto en una colección que hemos preparado con ilusión", en palabras del responsable del departamento de Exportación, Joaquín Gener, una opinión compartida desde Plumers, cuyo responsable, Marcos Moll, expresaba su convicción de que la feria serviría para que "los clientes comprueben que el producto cumple sus expectativas", quedando la realización de pedidos pospuesta a un momento posterior.

Las primeras impresiones de los expositores eran corroboradas por Pau Seguí. El secretario de la Asociación de Fabricantes de Calzado de Menorca constataba en su primera jornada, el "muy buen ambiente" que presentaba la feria, que ha reunido a 314 expositores y 702 marcas en una superficie expositiva de 16.768 metros cuadrados, lo que supone un incremento del 2 por cien respecto de la anterior edición.

Seguí destacó, asimismo, el éxito del "espacio glam", el área de estands modulares en el que se sitúan la mayoría de firmas de alta gama. "La superficie de esta zona se ha triplicado respecto de la edición anterior", apuntaba Seguí, haciéndose eco de uno de los puntales de esta edición.

La búsqueda del equilibrio entre el cliente nacional y el extranjero
La mayoría de las empresas presentes en Modacalzado reparten sus ventas entre el mercado nacional y el extranjero, algo que les ha permitido sobrellevar mejor una crisis que se ha cebado en el consumo. Este equilibrio es el objetivo a conseguir según la Asociación de Fabricantes de Calzado de Menorca. "Actualmente, de media, un 40 por cien de la producción se va al extranjero y hemos de intentar incrementar esta cifra. El mercado español cada vez compra más barato y si empezamos a bajar en calidad y precio no aguantaremos ni dos días. Hay que conquistar los mercados internacionales que es donde está la supervivencia y el futuro del sector", argumenta Pau Seguí, secretario de la entidad. En este sentido, la Federación de Industrias del Calzado Español se ha mostrado satisfecha del comportamiento de las exportaciones en 2009, año en el que registraron un descenso del 1,7 por cien respecto del ejercicio anterior.