Rosana. Cumple 16 años sobre el escenario con un estilo inconfundible - b.d.m.

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Optimista y con la esperanza por bandera, la cantante canaria Rosana cumple dieciséis años sobre el escenario. Un estilo de música inconfundible con el que contagia buen rollo y una lluvia de energía auténtica para la que no hace falta paraguas. "¡¡Buenos días, mundo!!" (2011) da título a su último trabajo, un disco maduro con el que se ha propuesto mover las almas de todo el planeta. Su gira recala el día 24 en el Teatre Principal de Maó. Así, regresa a Menorca con un concierto cuyo público saldrá con las pilas bien cargadas.

¿Qué tiene de especial "¡¡Buenos días, mundo!!"?
Creo que el hecho de que con este disco me regalé la posibilidad de investigar el sonido que realmente quería. Probé muchas guitarras, diferentes tipos de micros, espacios donde grabar... Mis anteriores trabajos están hechos de otra manera, aunque siempre al hilo de lo que me iban pidiendo las canciones que compongo.

¿Por eso suena más rockero?
Sí, porque he sentido la necesidad de hacer un álbum que tuviera la sonoridad que mi banda y yo llevamos en nuestros directos desde el principio. A quien solamente conozca mis discos, probablemente le resulte un trabajo más rock; pero quien además de eso conoce mi trayectoria en directo, sabe que el disco queda poco rockero con respecto a los conciertos.

Le creo, porque la verdad es que usted la lía bastante en el escenario.
(Ríe) Sí, y "¡¡Buenos días, mundo!!" es el álbum que más se parece al directo.
En los tiempos que corren ¿pretende mandar con estas canciones un mensaje de ánimo?
En el disco anterior, "A las buenas y a las malas" ya tenía temas donde hablaba de lo que está pasando ahora. Así que cuando comencé a hacer "¡¡Buenos días, mundo!!" me di cuenta de que mi cabeza ya había dado el salto a soñar un mundo diferente para todos. A ése es el mundo al que le doy los buenos días. La parte optimista del disco se ve reflejada no solo porque lo llevo en los genes como forma de vida, sino sobre todo como resultado de que estoy absolutamente convencida de que entre todos vamos a ser capaces de sacar el mundo de donde lo tenemos ahora mismo y de llevarlo a mejor puerto.

¿Qué papel juega la música en la misión de conseguir un mundo diferente?
La música siempre alegra el camino del que lo hace y del que lo intenta. Es una inyección de energía. A la música le pasa como al aire. Uno a la hora de hablar del aire no sabe cómo definirlo, aunque sí sabemos lo importante que es. No somos conscientes de la relevancia de la música porqué la hemos normalizado prácticamente en todo. Se podrían silenciar un montón de cosas, pero nunca la música.

¿Tiene esperanza en que vamos a salir de ésta?
La verdad es que yo ya hace años que canto aquello de "Llegaremos a tiempo", así que estoy convencida de que sí. Pero hay que marcar un camino e ir despacito. Estoy segura de que lo conseguiremos. Lo que está pasando tiene mucho que ver con los valores y con los principios y la crisis económica no deja de ser el zarpazo final.

"¡¡Buenos días, mundo!!" ha funcionado también a las mil maravillas en América. ¿Qué tal la gira al otro lado del charco?
Estuvimos desde principios de enero hasta finales de junio de este año fuera de España y prácticamente paramos solo durante los días de desplazamiento entre las ciudades. A veces hemos tenido que hacer incluso doblete con un concierto por la tarde y otro por la noche, así que no nos podemos quejar. Si bien es verdad que no es un momento brillante en la música en cuanto a formatos, sí que lo es para todo lo que tiene que ver con la transmisión de energía y esperanza a quien nos escuche.

También es un momento de mucho directo ¿no?
Por supuesto. Para mí los conciertos son la excusa para quedar. Es como cuando citas a los colegas a cenar a casa. El directo es un lugar donde reunirte con gente con la que compartes formas de diversión y de vida. En los conciertos es donde uno comparte aquello que hizo y que incluyó en un disco. Siempre los he comparado a un cumpleaños. Por ejemplo, cuando es el cumpleaños de un amigo, primero buscas un regalo especial. Y para mí ese es el momento en que me pongo a componer. Luego envuelves ese regalo con un papel original, y en mi caso es cuando me meto en el estudio y comienzo a colorear las historias y a darle forma al disco. En último lugar está el momento más mágico, cuando quedas con tu amigo y le das el regalo; lo que para mí es el concierto. Por lo tanto no cambiaría el directo por nada del mundo. Considero que es donde realmente se mide el trabajo de los creadores.

Después de todos estos años de trayectoria ¿cómo lo hace para seguir con esa energía y esa fiesta encima del escenario?
Ese deseo de transmitir canciones con esperanza es el que me hace mantener las energías. La gente entra en el concierto con una cara y se va con otra. Sale por la puerta sonriendo después de pasárselo bien bailando y cantando. Aunque solo sea por eso hay que compartir -y ahora más que nunca- música en directo. No hay que desfallecer. Si algún día lo hiciera por profesión y no por deseo, seguramente sería el momento de dejarlo. La base de cualquier profesión es amar lo que uno hace por encima de todas las cosas.

¿Es la segunda ocasión que actúa en Menorca?
Sí, y la verdad es que me mola mucho porque dicen que no hay dos sin tres; así que espero dar más conciertos en la Isla.

¿Qué le espera al público que la vaya a ver al Teatre Principal?
Un directo muy enérgico en unas partes y muy acústico en otras. Presentamos "¡¡Buenos días, mundo!!" pero también hacemos un recorrido resumen de lo que ha sido mi carrera discográfica desde "Lunas Rotas" (1996) hasta ahora. Y luego abordamos un capítulo, un tanto anárquico, en el que dejamos que sea la gente la que nos pida las canciones, aun asumiendo el riesgo de recordar las letras a medias (ríe). Lo más bonito del concierto es que el público se va sonriendo y bailando y con la seguridad de que el mundo va a ser otro a partir de mañana. El hecho de no rendirnos y de que la gente sienta que somos capaces es por lo que merece la pena seguir haciendo kilómetros y aguantando los aeropuertos.