Mercat. Ya hay empresas interesadas en la nueva propuesta - Javier

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Renovarse o morir. Esta es la disyuntiva a la que se enfrentan la mayoría de los pescaderos que regentan un puesto en el céntrico Mercat des Peix de Maó. La mayor competencia de los últimos años ha mermado la actividad de los puntos de venta en este emblemático y no hace mucho populoso lugar. Los mercados suelen ser espacios vivos, pero el de Maó, apenas tiene ya aliento. De los 28 puestos existentes, sólo 15 están ocupados, aunque si tenemos en cuenta que algunos son compartidos por familias, en realidad sólo serían ocho. Para relanzar y dinamizar la actividad el Mercat del Peix ,el Ayuntamiento de Maó trabaja desde hace más de medio año en un proyecto alternativo afín de reconvertir el histórico edificio en un espacio donde pueda convivir la pescadería y un espacio de ocio. La idea no es nueva. Fórmulas de este tipo ya se desarrollan con éxito en el mercado de San Miguel de Madrid, del Olivar en Mallorca y en el mercado de abastos de Santander, según explica el teniente de alcalde de Servicios Generales del Ayuntamiento de Maó, Salvador Botella. El objetivo es adaptar el servicio a la demanda, a las nuevas necesidades sociales y revertir el actual desapego a este enclave, reconvirtiéndolo en un centro de gastronomía

Para ello se reubicarán todas las pescaderías en la zona izquierda del edificio y se reservaría lo otra zona para ubicar puntos de venta y degustación de productos autóctonos. En el patio central se ubicaría una terraza. El público podría degustar y comprar queso con denominación de origen, embutidos, productos gourmet, vinos, cerveza, comida chino-japonesa y también habría espacio para una cafetería y un local de restauración. Incluso está prevista la instalación de un punto de recepción para atraer al turismo. "La idea es compatible con un ambiente marinero", incide Botella, quien añade que se han iniciado contactos con Amics de la Mar para trabajar en la decoración.

Salvador Botella afirma que ya hay empresarios interesados en hacerse con un local que se otorgaría mediante concesión por un año y por un precio de 80 euros mensuales. Tarifa que actualmente abonan los pescaderos. El teniente de alcalde afirma que de momento no será necesario realizar ninguna obra, simplemente se prevé la instalación de "velas" o toldos en el patio para dar sombra. El Ayuntamiento ya cuenta con el pliego de condiciones y la idea es que el nuevo mercado esté listo en a lo largo del próximo mes de julio. "Estamos convencios de que en esta zona se puede crear un importante espacio de ocio por su ubicación. La voluntad es que sea con carácter anual, pero somos conscientes de que la temporada turística es corta".

Salvador Botella reconoce que los responsables de algunas pescaderías expresaron hace poco su voluntad de trasladarse al Claustre del Carmen. El edil ve con buenos ojos que el histórico recinto se convierta en un verdadero mercado de abastos, donde haya pescaderías. Explica al respecto que en julio termina el contrato de concesión de los negocios del Mercat del Peix, y que el Ayuntamiento no pondrá trabas a los empresarios que busquen alternativas, "nos adaptaremos a sus necesidades", incide. Y en el caso de que en un futuro, la potencia comercial de la pescadería disminuyera, se potenciarían los otros puntos de venta.

Se da la circunstancia de que en el Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Maó presentó este jueves una moción para mejorar la Peixateria Municipal mediante un plan de inversiones para el mantenimiento y solicitó el estudio de una bonificación de la concesiones para garantizar la continuidad de los puntos de venta. En relación a esta moción, Botella insistió en que el Ayuntamiento ya trabaja en la puesta en marcha de este proyecto y también consideró un agravio comparativo bonificar en la localidad a unos negocios y otros no. Botella recordó que entre el colectivo de pescaderos algunos cuentan además con otros punto de venta independientes. Acusó a los socialistas de oportunistas y de pescar en río revuelto.