El Consell ha decidido eliminar una de las dos líneas urbanas de autobús para unificar el servicio en una sola 'macrolínea', la L-15, con un recorrido modificado que suprime un total de nueve paradas y que, pese a su larga extensión (cuenta con un total de 19 paradas), aumenta las frecuencias con la intención de que los usuarios tengan un autobús cada media hora desde 7.15 de la mañana hasta las 22.45 de la noche.

El Departamento de Movilidad del Consell ya ha recibido las primeras quejas por un servicio que a medida que avanza la mañana acumula importantes retrasos (algunos usuarios apuntaban ayer a periodos de espera de hasta 40 minutos) ante la imposibilidad de los conductores de cubrir todo el recorrido en 30 minutos, el tiempo fijado para conseguir volver a salir a la hora prevista.

Alejandre: «Van vacíos y los pagamos entre todos»

El conseller de Movilidad, Luis Alejandre, defendió ayer que «como siempre buscamos la eficiencia del servicio» y argumentó que «no es agradable ver autobuses vacíos sabiendo que los pagamos entre todos los menorquines».