Los vehículos que transitan por la carretera general se encuentran en Es Mercadal con la necesidad de rebajar su velocidad hasta los 50 kilómetros por hora, algo que se encargan de fomentar los radares instalados por la Dirección General de Tráfico. El Consell pretende que haya más fluidez. | Josep Bagur Gomila

Los técnicos de la empresa Vielca Ingenieros SA, encargada de redactar el proyecto de reforma de la carretera general en el tramo comprendido entre Alaior y Ferreries, tiene sobre la mesa tres opciones de desvío de la principal vía de la Isla a su paso por Es Mercadal. El Consell quiere conocer los pormenores de cada posibilidad antes de tomar una decisión de forma conjunta con el Ayuntamiento y algunos expertos, ya que en estos momentos ni siquiera es seguro que vaya a realizarse un desvío.

El conseller de Movilidad y Proyectos, Luis Alejandre, considera que es necesario acometer el desvío aprovechando la reforma de la carretera general ya que «debe ser una carretera válida para los próximos veinte años». A su entender, la cuestión económica es un obstáculo solventable, ya que el desvío no encarecerá, apunta, de forma desorbitada la reforma y, de ser necesario, puede plantearse una especie de extensión del actual convenio con el Ministerio de Fomento.

La consigna que manejan en el departamento de Luis Alejandre es que el conductor que va de Maó a Ciutadella o viceversa pueda llevar una marcha regular, contínua, sin prácticamente interrupciones. Y el paso por Es Mercadal, con la obligación de circular a una velocidad inferior a 50 kilómetros por hora, es una de ellas, y de las más importantes.

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