Los estudiantes se reunieron con el delegado de Educación, Joan Marquès, con las mantas | Javier Coll

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«Estamos seguros de que tendremos que pasar este invierno con las mantas, son la única solución». Es la conclusión a la que llega el medio centenar de delegados del instituto Josep Miquel Guàrdia de Alaior tras reunirse con el delegado de Educación en Menorca, Joan Marquès. El encuentro concluyó, dicen, con buenas intenciones por parte de la Conselleria pero sin compromisos claros, ni a largo ni a corto plazo, que permitan solucionar el problema de la climatización.

«No podemos concentrarnos en clase, no hay manera de trabajar, estamos tiritando y tenemos las manos muy frías, es imposible», indica una delegada. Agrega que además de que la calefacción no funciona correctamente, hay ventanas que no cierran.

Los portavoces de los alumnos del 'Guardia' salieron descontentos y con mal sabor de boca de la reunión por la ausencia de soluciones que acaben con el frío. No obstante, agradecen a Marquès su interés. «Ha dado la cara», apuntan, ante un problema que el centro lleva arrastrando desde hace varios años y «nunca nadie había venido a escucharnos», al igual que le agradecen que les mantenga informados. También valoran el compromiso del Govern de poner en marcha un plan de prevención para evitar situaciones de dejadez como la actual.

Pero todo ello no pesa más que la falta de soluciones. Aseguran que han medido la temperatura y la media en las aulas se sitúa en los 14 grados cuando la mínima establecida se fija en 17. «Solo hay una clase que se mantenga en los 17 grados, el resto está por debajo, incluso hay aulas con 9 grados», aseguran estas mismas voces. Además, recuerdan que en primero de ESO hay ocho alumnos enfermos. Y aunque la gripe esté en fase de epidemia, indican que la situación se ha visto agravada por el frío que pasan en su jornada escolar.

Por su parte, el delegado de Educación, Joan Marquès, asegura que los problemas que surgieron en el sistema de calefacción se resolvieron. La caldera funciona tras subsanarse las deficiencias. No obstante, una empresa está revisando la instalación para poder plantear actuaciones de mejora. Explica que con este contrato de mantenimiento se verifica que los radiadores estén plenamente activos y se comprueban las canalizaciones. La semana que viene la junta de delegados tendrá ya una información detallada sobre este informe y las actuaciones que se requieren, un período que los alumnos consideran que se va a alargar hasta acabar el invierno sin soluciones.

Marquès avanza que este plan de mantenimiento se va a implementar en el resto de institutos para tener información objetiva y saber cómo actuar.

La junta de delegados ha decidido posponer las acciones de protesta que hay sobre la mesa, a la espera de avances. Dejan dos semanas de margen y, luego, «ya actuaremos si no hay respuestas», apuntan.