Se desmarca del PP, su socio de gobierno, tras su decisión «unilateral» de aplazar la votación. | Javier Coll

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El PI de Es Castell ha tomado la decisió de no votar a favor de un incremento de las tarifas de agua, sea cual sea finalmente la postura al respecto de su socio en el equipo de gobierno, el PP. El partido centrista considera que la decisión «unilateral» del alcalde Lluís Camps de dejar el asunto sobre la mesa en el último pleno abre un nuevo escenario, «tothom va pes seu vent», en el cual han optado por volver a su postura inicial para mantenerla, esta vez sí, hasta el final. En ningún caso votarán un planteamiento similar al que quedó aplazado y que fue el fruto del acuerdo entre las distintas fuerzas políticas municipales.

Desde el PI de Es Castell aseguran que, a pesar de tratarse de un tema muy sensible en el municipio y de que no les han parecido acertadas las formas del alcalde en este asunto (conocieron que el tema quedaba sobre la mesa el mismo día del pleno, todavía no han sido informados de ninguna propuesta alternativa, ni tampoco del detalle de las inquietudes que llevaron al alcalde a paralizar el asunto), las discrepancias internas del pacto se limitan al tema del agua y no hay crisis de gobierno, ni debería haberla.

El PI defiende que durante el primer año de funcionamiento de la planta desnitrificadora el sobrecoste que genera debe ser asumido por las arcas municipales, «se puede asumir, hay fórmulas para ello». Solo luego, una vez conocido cuál es el impacto real exacto de este sobrecoste (ahora solo son estimaciones, defiende el PI), se deberían plantear medidas correctoras, siempre lo más reducidas posible, en las tarifas. Florencio Conde, su portavoz, afirma que «tras diez años sin poder suministrar agua potable a los ciudadanos, lo primero que tenemos que hacer es pedir perdón, porque no lo hemos sabido resolver antes». El PI plantea además introducir el uso de energías renovables en la planta para reducir este coste.

Conde recuerda que la propuesta que se iba a votar en el último pleno era el resultado del consenso entre todas las fuerzas políticas, «pero a veces por querer llegar al consenso, se distorsiona la visión que uno tenía al principio». Ahora el PI se ha dado cuenta, «porque nosotros escuchamos a todo el mundo, no solo a una parte de la ciudadanía», de que con la propuesta acordada, con un considerable incremento de las tarifas, «nadie está contento», por lo que vuelve a su posición inicial de mantener las tarifas, que ya no piensa abandonar aunque le lleve a desmarcarse de su socio.