Decenas de hombres se citan cada viernes en la mezquita de Ciutadella para compartir rezos y oraciones. | Gemma Andreu

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Han pasado diez días desde que el terror integrista volvió a sacudir al mundo con atentados contra personas inocentes en Barcelona y Cambrils, que segaron un total de 16 vidas y fueron reconocidos por Daesh. Los detalles de lo ocurrido se han ido conociendo, pero el dolor perdura. Menorca es un territorio con grandes lazos con Cataluña y lo sucedido ha golpeado la conciencia de su población. De toda. En la Isla conviven cerca de 1.500 personas de origen musulmán y hay tres mezquitas en funcionamiento (Ciutadella, Maó y Alaior). La condena de los atentados es unánime. «Es Diari» ha pulsado la opinión de los portavoces de las principales entidades en las que se agrupan. El clamor contra la barbarie es claro: «Esa gente no nos representa».

Mohamed Acheklaf es el presidente de la Comunidad Islámica de Ciutadella. Su lamento ante lo ocurrido es contundente: «Cuando nos enteramos de lo que había pasado nos quedamos muy impactados. Lo que hicieron fue una barbaridad que para nada nos representa a los musulmanes. El Islam está en contra de todo lo que ellos creen, de lo que ellos defienden, de lo que ellos hacen».

A su vez, también comenta que «los terroristas responsables son un grupo reducido que nos da mala imagen, en España vivimos miles de musulmanes y somos gente de paz. Los ataques fueron perpetrados por unos pocos chavales que no llegaban a los 20 años de edad, a los que les habían comido el coco».

Consultado si había sufrido algún episodio de rechazo durante estos días, explica que «el pueblo menorquín es muy tolerante, llevo muchos años aquí, me siento de aquí. Solamente he notado una reacción negativa de una persona, parecía que estaba enfadada, que me vio cuando iba con la bicicleta y no me saludó. Es algo que hasta puedo entender, ha sido un golpe muy fuerte para todos. Todos somos humanos. A nosotros también nos duele lo ocurrido».

«Total solidaridad»

Muhammad Hajjoui es el presidente de la Asociación Al-Khayr, con sede en Maó. Apunta que «condenamos estos atentados que han conmovido a Cataluña y a todos nosotros como ciudadanos de este país. Queremos manifestar nuestra total solidaridad con todos los afectados directos e indirectos del terror vivido. El Islam es totalmente inocente y prohibe todo tipo de actos de violencia hacia cualquier ser humano. Tal y como ocurre en otras religiones, la vida es sagrada y nadie tiene el derecho de quitarla».

«Desde Menorca hemos seguido con dolor y preocupación los sucesos y como musulmanes no queremos que se nos asocie a estos maléficos actos. Los que más sufren este tipo de terrorismo son los propios musulmanes», continua el portavoz de Al-Khayr.

«El Islam es una religión de paz, y no acoge ni acepta a estos individuos que atentan contra la vida humana y más si lo hacen en su nombre. No nos sentimos ni somos responsables de estos crímenes, no queremos que se nos vea obligados a disculparnos por algo que no hemos hecho. Hay que permanecer unidos y trabajar juntos para vencer el terror, ya que de la unión nace la fuerza. Y debemos recordar que uno de los objetivos de estos actos es dividir a la sociedad fomentando el odio y la islamofobia», apostilla.

«No he sentido rechazo»

Rachid Zoundri es expresidente de la asociación Tamazgha para la comunicación inter-cultural. Lleva más de diez años en la Isla y se siente totalmente integrado: «Tengo relaciones normales con todo tipo de gente. Nunca he sentido rechazo».

Expone que «cuando vi lo que estaba pasando, cuando escuché las primeras noticias sobre Barcelona, era algo que no podía entender. Y aún ahora no lo hago. Eran chavales acogidos y bien integrados. Para que una persona se radicalice tiene que pasar basante tiempo y leo que ha sido todo muy rápido... ¿Qué puede pasar por tu cabeza para hacer algo así?»

Zoundri también argumenta que «a veces se utiliza el término 'terrorismo islámico' y para mi está claro que esta gente no nos representa. El Islam no tiene nada que ver con lo que han hecho. Yo soy musulmán, he leído el Corán y lo que propugna es una defensa de la vida. No matar inocentes».