Embarque de Vueling con más pasajeros que plazas. | Javier Coll

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El abuso en la sobreventa de billetes impidió viajar ayer tarde a un número indeterminado de pasajeros en el último Vueling con salida en Barcelona y destino Menorca. El problema que se viene detectando en las últimas semanas generó ayer un episodio conflictivo en El Prat.

Según relatan algunos de los afectados, el personal de tierra de la compañía buscaba voluntarios entre el pasaje a la hora del embarque para aceptar la oferta de renunciar al vuelo y solventar de ese modo el problema.

La condiciones de Vueling se concretaban en una compensación de 150 euros, más una pernoctación en hotel, más un vale de 250 euros para volar a Menorca con otro billete otro día.

Las consecuencias afectaron a todo el pasaje, ya que el avión, que tenía programada la salida a las 20 h, no despegó hasta 30 minutos más tarde. Aunque ese no fue el único efecto, solo los primeros pasajeros en embarcar pudieron llevar en cabina las maletas de mano, el resto tuvo que atender la petición de trasladarlas en bodega. El exceso de volumen de equipaje de mano ha convertido el problema en habitual en esta ruta, muy usada para estancias cortas.

Uso lícito

La venta de más pasajes que plazas de vuelo -la sobreventa o overbooking- es una práctica lícita en el mercado aéreo, que suele solventarse con el desplazamiento de pasajeros a otros vuelos. Pero esa discutida solución no sirve para el último avión de la jornada, como ocurrió ayer.